Caminaba por aquellos pasillos, grabados en su memoria. Tan temidos, tan odiados. El frío emana de todos lados. Insoportable...todo huele a sufrimiento y muerte. Así lo veía Ramiro, hombre de cuarenta y cinco. Viudo de Penélope, su amada mujer, que agonizó en esos pasillos, donde él ahora estaba. "¡Maldito país, maldita ciudad, maldito hospital!" Su rabia era contra Dios, contra el mundo. No podía entender, ¿por qué tuvo que ocurrir así? ¿Por qué se le dio una falsa esperanza, una angustia de varios días? Miraba a través de algunas puertas entreabiertas, rostros apagados, taciturnos. Personas orando, leyendo biblias. Miradas tristes, vacías, abismales....
Continuar leyendoAtardecía, y Montevideo, decaía lentamente. Una noche larga, para enamorarse de la mujer que estaba al lado mío, Samanta. Tanto tiempo nadando tierra afuera, cruzando el charco, hasta encontrarla en el silencio, como un secreto, una navaja que nos apuntó a los dos, y nos unió para siempre. He atravesado demasiadas colinas, demasiadas Españas, demasiados Chiles, para llegar a Samanta. He muerto, señores, tantas veces, y ya lo he dicho tantas veces en mi literatura, que esto se vuelve reiterativo y obsesivo, como toda mi literatura, que no es acaso, más que las obsesiones de Ramiro. Pienso, que si todo...
Continuar leyendoVen por mí un jueves, yo sé que no es sencillo, desde cuando quería pedírtelo. Porque los jueves son frescos, son ligeros, son como banderas hondeando en la tarde. Se antepone a la fiesta y al velorio. Son cálidos cómo un abrazo. Son la chispa de que algo inicia. Cómo cuando uno entra a las cantinas y la maña inicia en ellas y comienzan a brillar los vasos y los trastes, el piso, cómo cuando hay una mesera de buen humor dispuesta a conversar con uno. O un cantinero que te extiende un trago sin pagarlo. Lo deseo y...
Continuar leyendoY allí estaba el último cuervo dormido en el cable oscuro de la lluvia más allá de la tarde al margen de cualquier nostalgia como un suicida arrepentido soñando con muertes ajenas con ojos ajenos y otras soluciones que no caben en este poema.
Continuar leyendoSiempre es de noche siempre es silencio siempre... soy yo, en medio de la nada. Siempre oscuridad y soledad. Nunca es de día, nunca es la voz, nunca... eres tú, en medio de todo. Nunca luz y compañía. Fuimos y ahora sólo eres y claro... sólo soy. El tiempo nos fue desgastando mientras creíamos todo lo contrario. El tiempo nos fue todo, y ahora simplemente es la nada misma. El tiempo... quizás también nos abandonó, o quizás sólo paró y se dividió en dos, ¡como en dos caminos! y avanzó, y avanzamos. Siempre es de noche y nunca es de día. quizás te recuerdo, quizás ya me olvidas...
Continuar leyendoDe esta bruma que me acosa que me robó todas las rosas y el pecado de morir y entonces cómo seguir maniatado, estrangulado por un delirio sin mí. De este experto laberinto de extranjero en mi país. Hoy el culpable soy yo, la lumbre lame mi dolor y un arcoíris gris destripa mi corazón. El preso más triste o el del escondite gime mi canción y no me queda nada sólo esta balada de desesperación. (Canción nueva)
Continuar leyendoUy pasó tiempo. Nos vemos en lejano. Concha que te fuiste, si todavía o no, o si Samanta, o todas las dudas y preguntas de un corazón enamorado.
Continuar leyendoEsperanzas a mí vengan como estoicas payasadas, como litros de negrura, matizando mi locura que no es sino un vaivén de poesía y de milagros, llanto dentro de los dioses, llanto de Dios.
Continuar leyendoAy dolor de países/cuando tiemblan, oruga naciente y sol de terciopelo. Donde todo es esperar, espera espera, cuando niño gustaba de una niña, hoy gusto de Samanta, mujer dura y llueve lento como un morir raro.
Continuar leyendo¿Qué es? ¿El tres? ¿Un átomo? ¿Quién soy? ¿El espejo de Samanta? ¿Un grillo? ¿Un muerto?
Continuar leyendoUna secuela nacer como la noche a los pájaros nocturnos y escribir muchos días al abrigo de Dios, diosa faena, manjar cremado en suculenta crema.
Continuar leyendoQueda debajo de mí mismo mi torpeza, mi idiotez, lejos de cualquier mundo posible o imposible, tal vez descremado, mi arte solo, solitario, atrás de hermosas mujeres y mi juicio lapidario.
Continuar leyendoHoy, lluvia sin brisa mi corazón y mi risa. Un día añejado en mi faena y un genio en llagas, en pena. Todo hay que cantarlo hoy al revés.
Continuar leyendoSigue la vida: sus curvas largas, su flor en vida. Sigue la vida, duele el camino, escrito o no por Jesús. Dame Señor, la compresión para entregar otra oración.
Continuar leyendoReír antes de llorar, llorar después de reír, toda mi vejez será una alondra de morir divagando en un trigal con el alma en el jardín.
Continuar leyendoFlorecen los desacuerdos en el país de dormir en la calle que bombardea Haití. Estoy tan cuerdo o tan loco que mi sangre bulle tiernamente en los adentros de mi medicación.
Continuar leyendoHoy no escucho el maullido de mi gato en el norte del arrullo como una gama de tiempo, un ignoto río incoloro, incomparable, incrucificable, y después vendrá mi llanto nuevamente hurgando en mi vida sin pasado para desguazarme.
Continuar leyendoTodo lo que espero es un rayo de amor que fulmine mi condición de hombre-tiempo.
Continuar leyendo¿Qué poesía escrita en Bagdad o en Jerusalén? ¿Qué lágrima del niño más flaco del universo? ¿Puedo jactarme de poeta? Ser poeta carece de toda importancia.
Continuar leyendoHay un cartel, bonhomía, que gira, círculo clave, cargado de clemencia; dos locos gritan atrás, atrás de todo, una lluvia en desacato, las plumas de mis lujurias, y sobre todas las cosas la diáfana herida de mi alma.
Continuar leyendoMe compraron la educación. Cambié mi mundo. El mundo no mejoró y me quisieron volver a crucificar pero era temprano-tarde como antenoche.
Continuar leyendoLa literatura, es dura, es dura, como la “Calle Convención”. El llanto de mi alma es puro, es puro como dar de corazón. Estoy más nuevo que anoche, la vida me renovó.
Continuar leyendoLa luna ayunó su tiempo gregario, mi amor, gregario, igual que un llanto a destiempo estoy, Equis Mentolado. Los mismos que ayer en toda mi rutina devastaron hoy sollozan como sordos animales intuitivos guardados dentro de mí.
Continuar leyendoInútil destino el de este poeta adivino como la nada vacía que no existe.
Continuar leyendoFarmacia asaltada donde el mar huye y pierde prestigio la democracia y ogros y pozos reinfartan y dos soliloquios me ladran.
Continuar leyendoRuta habrá siempre Y algún bar Donde encenderse Y amar.
Continuar leyendoPor las metas continuar, por los hombres no matar, y bañarse en crudas veleidades donde noche y día gotean ligeramente un blues naranja cuya crema vislumbra el “orange pie” que Diosazo tiró al córner y súbitamente fuimos desquiciandio, yo gordo, chancho de comido, hiperalimentado merced a la larga vida de un dinosaurio que corea mujeres en mi casa, como tuco, esperma y llagas repletas de bares cancelados por el municipio universo. Seguir, continuar, vivir, flotar, tantas represiones sociedad. La muerte cabalga largo y tendido alrededor de mi maravillosa vida. El amor constante se afirma con una agachada de mono. El...
Continuar leyendoNo queda nadie en el sintiempo evacuado Donde transcurre el valor de los momentos. No quedan ni dioses ni sapos Afianzando el firmamento. Bañera inmensa y carnavales Quizá un yacuzzi violento Los años pasan, mi amor, Estoy un poco más viejo. Hay un sastre y un dolor Decorando el sentimiento.
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Comentarios
Haiti es un país hermano que merece toda la aten... 1 month ago
Muy bueno tu minirelato!
un ab... 2 months ago