En Manhattan Transfer, Dos Passos nos ofrece una visión panorámica de la vida neoyorquina entre 1890 y 1925. Tuvo un éxito inmenso. Esta poderosa novela, construida con fragmentos de canciones populares, titulares de prensa, pasajes de monólogo interior y fragmentos naturalistas de las vidas de una multitud de personajes sin relación entre sí, determinó el estilo de las mejores de sus últimas novelas.
La calidad de su prosa, con una musicalidad especial; las descripciones físicas y de la luz, portentosas; el hilo conductor de varios personajes, con uno central, Jimmy Herf, que es salpicado por otras veintitantas historias bien enlazadas, ofreciéndonos un fresco de un Nueva York que recién se asentaba hacia lo que ahora es: el centro de todo.
La prosa, insisto, lírica, con descripciones bellas, con el uso de onomatopeyas cuando la descripción lo requiere, con diálogos en los que el autor nos presta un tercer oído para escucharlo todo, todo, todo, en definitiva: solo lamento haberla leído ya. Es un claro testimonio de la influencia de la narración disociativa, recombinatoria, fragmentaria, que define la técnica cinematográfica de aquellos años.
Un escritor potente, que en esta novela demuestra el esfuerzo colosal que ha desarrollado junto con su talento para diseñar una obra de ésta categoría. John Dos Passos, un maestro de la novela.
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I Premio Poesía+Letras de Poesía, Relato y Microrrelato











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