Tras La Flor de la Canela, habla Chabuca Granda, para seguir cantando.
A esta queridísima canción debo inclusive estar hoy ante ustedes [La flor de la canela], y tal como les dije la semana pasada, para decirles que les amo. Por intermedio de estos luminosos 300 millones, nuestra América, una hora a la semana, se reune, se conoce, se ama. Espero que España tenga una cabal idea de lo que esto significa. Nuestro inmenso continente, tan inconexo, y tan difícil de frecuentarnos. Contarnos cosas, por ejemplo. Las herencias de España, las prodigiosas guitarras de América. En este caso un mantón, que es el atuendo especial de Nuestra Señora del Altiplano. El caballo, el caballo de paso peruano, hoy se llama así, pero el caballo berberisco se criaba en Panamá, se fue extendiendo por todas las tierras de América.
Habla Chabuca Granda antes de cantar José Antonio.
En el Perú somos una mayoría indígena, cuya característica es la elocuencia del silencio; y somos una mayoría negra cuya característica es la bondad, y el ritmo. No podemos olvidarnos de nuestros antiguos pobladores chinos, y nuestros actuales nisei. Todo eso conforma lo que se llamó bien el crisol de razas que conforma el Perú.
Y con esta feliz tribu que tengo, con esta guitarra de Don Félix Casaverde, con éste cajón de Carlos Soto, con el cencerro de Rodolfo Arteaga, podemos hacerles, para entregárselos para la danza, los ritmos profundos y señores de las costas centrales negras del Perú.
Cardo y Ceniza
Cómo será mi piel junto a tu piel
cómo será mi piel junto a tu piel
cardo o ceniza
cómo será…
Si he de fundir mi espacio frente al tuyo
cómo será tu cuerpo al recorrerme
y como mi corazón si estoy de muerte…
mi corazón si estoy de muerte
Cómo será el gemido
y cómo el grito
al escapar mi vida entre la tuya
y cómo el letargo al que me entregue
cuando adormezca el sueño entre tus sueños
Han de ser breves mis siestas
mis esteros despiertan con tus ríos
Pero…
Pero…..
Se quebrará mi voz cuando se apague
de no poderte hablar en el oído
y quemará mi boca salivada
de la sed que me queme si me besas
de la sed que me queme si me besas
Pero…
Pero cómo serán mis despertares
Pero cómo serán mis despertares
Pero cómo serán mis despertares
Cada vez que despierte avergonzada…
cada vez que despierte avergonzada…
Tanto amor, y avergonzada…
tanto amor, y avergonzada.
Chabuca Granda, una de las grandes cantantes universales de América, tiene una aparición estelar, en el programa 300 Millones, allá por el año 1977. Nos relata la otredad de Perú, de América, tiende puentes, se hermana con todos, en la búsqueda del encuentro, de la llamada a comprender, a saber, y a ver, a descubrir el contiente que durante tanto tiempo permaneció, y aún permanece, desconocido y etiquetado por las convulsiones políticas y las desgracias medioambientales y la pobreza, el hambre.
Las dos partes considero que no solo hablan de la grandeza de esta gran dama, señora, cantante, irradiando una luz única y un espíritu libre y soñador. Pero, sobre todo, forma parte de la cultura de América y, por tanto, de todos los hablantes del de un mismo idioma, ahora y antes, juntos en el reconocimiento, ausencia de miedo, encuentro con el otro. El otro que somos nosotros frente al espejo.
Chabuca Granda: la grandeza americana







Ser John Fante
Cada hijo amenaza el equilibrio ambiental
Trucos del porno: no existen los superpenes











Sí, queremos leer lo que tienes que decir.