Sin miramiento, sin piedad, sin pudor grandes y altas murallas en torno mío levantaron.
Y ahora estoy aquí sin esperanza.
No pienso sino que este destino devora mi razón;
porque fuera, mucho tenía yo que hacer.
¿Por qué, ay, no reparé cuando iban levantando la muralla?
Mas nunca oí el ruido ni la voz de sus autores.
Sin sentirlo, afuera del mundo me cercaron.
Es decir: puedes copiar, distribuir y comunicar públicamente los contenidos si reconoces mi autoría, pero no puedes alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de estos contenidos ni usarlos con fines comerciales.