Henning Mankell nos regala una novela de buen género negro, que es donde mejor se mueve. En su nueva novela, El Chino, en Tusquets, la juez Birgitta Roslin trata de desentrañar el misterio de una matanza en una perdida villa sueca.
¿Y qué ocurre con Wallander, el famoso inspector del que Mankell, como Agatha Christie o Conan Doyle en su momento, se saturó? De momento, no lo ha asesinado, ni parece que pretende hacerlo. Pero no forma parte, según comenta en entrevistas recientes, de su futuro inmediato volver a narrar una nueva aventura del genial inspector.
Para aquellos que no han leído la saga, sean amantes o no de la novela negra, es un detective que gana las simpatías de todos: cincuentón, con una relación paterno-filial complicada, una ex con la que no se relaciona, una hija adolescente con la que trata de recomponer los fragmentos de su vida y, en medio de todo esto, su sagacidad y sentido de la oportunidad como detective.
En las novelas de Wallander nada ocurre como por arte de magia; los crímenes no se resuelven por azar, y las piezas encajan finalmente en un puzzle bien ensamblado. Aunque Tusquest no publicó las aventuras desde el primer libro, recomiendo -encarecidamente, si no quiere ir hacia adelante y hacia atrás para entender algunas partes de su vida- empezar por la primera.
- Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte, 1991)
- Los perros de Riga (Hundarna i Riga, 1992)
- La leona blanca (Den vita lejoninnan, 1993)
- El hombre sonriente (Mannen som log, 1994)
- La falsa pista (Villospår, 1995)
- La quinta mujer (Den femte kvinnan, 1996)
- Pisando los talones (Steget efter, 1997)
- Cortafuegos (Brandvägg, 1998)
- La pirámide (Pyramiden, 1999). Cronológicamente, este libro de relatos cortos aborda pasajes de la vida de Kurt Wallander anteriores a los del resto de la serie.
- Antes de que hiele (Innan frosten, 2002), en donde el personaje principal es Linda Wallander, la hija del inspector.
Para un servidor, Wallander es como una adicción. En Pirámide, la última novela de Mankell que narra sus peripecias, se recogen relatos de su época anterior a policía. La guinda de una tarta. Esperamos que Mankell decida, cualquier día, retomar sus peripecias. ¡La espera es insoportable!
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Una pena si deja de escribir sobre este detective. A mi de los clásicos siempre me ha gustado mucho Philipp Marlow.
Hola Yolanda! Gracias por visitarme!
Pues sí, una pena, Marlow no lo he leído nunca, Poirot es un pedante pero me encanta, jaja… Y bueno, el Padre Brown, y aunque no tenga mucho que ver porque no es detective al uso sino ladrón retirado (si no recuerdo mal), Lupin…
Sherlock también está muy bien, he leído de autores modernos como P.D. James y no me suelen gustar tanto, pero no están muy mal…
Un día me cojo a Marlowe y le hecho un vistazo, sé que es uno de los grandes!!