Amigos & Amigos

Creas o no en el concepto de energía vital, y sin llevar al extremo la idea de que todo es energía (siempre podremos definir con conceptos como ausencia/presencia de algo), uno invierte la misma en tareas. Quemamos o digerimos calorías y no solo a nivel físico, sino mental. Los jugadores de ajedrez, por ejemplo, quedan exhaustos tras horas de partidas y entrenamientos.

Este año, con los propósitos -que son tres, a lo sumo, porque si no uno pierde, de nuevo, energías en diversificarse demasiado y porque aunque podemos abarcar muchas cosas, es agotador-, tengo, en tercer lugar, reclasificar mis prioridades con las amistades, en general.

Me consume mucha energía estar contínuamente atendiendo problemas ajenos y que he comprobado las amistades que veo menos son más receptivas a mis problemáticas o mis inquietudes. Por lo tanto, les consumo menos energía y les es mucho más placentero escucharme -y a mí a ellos/as-. Y, por lo general, disfruto de aquellas amistades que no son una terapia de dos continuamente, sino de la compañía, lo accesorio, la anécdota, reir en definitiva y sentirme pleno, satisfecho, feliz. Soy un afortunado por tenerlas.

Sin embargo, también me he rodeado de gente -porque superpoblamos el planeta, creo- que no para de decirme que si tiene tal problema, que si le doy tal consejo, o incluso para repetirme setenta veces a la hora que es súper feliz (de lo que me alegro, no obstante), pero que me genera una inversión de energía que podría aprovechar -y pienso hacer- en mí mismo y en mi vida.

Lo más curioso es que espero algunas quejas o reticencias por parte de algunas amistades: no entienden, ya que les soy una necesidad, que me aleje para beneficio propio porque, en sus vidas, represento un bastón o un soporte, idea que no he generado yo sino que se articula en su esquema de vida. Esas reticencias me harán ponerme borde pero será la única forma de que entiendan mi postura -y si no la entienden peor para ellos/as-.

Es decir: tomarme tiempo para mí mismo e invertirlo en aquellas cosas que necesito y que requieren una energía que no puedo perder en otras cosas.

Ya veré como estas palabras se confirman, por desgracia. Al tiempo. Pero nadie me va a hacer su rehén.

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2 Comentarios

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  • Buena reflexión al final Julio, aquellos “amigos” que tan sólo buscan un oido y te aportan poco, es un desgaste de tiempo para ambos…
    Un saludo. :)

  • Sisisisi. En el fondo, tras hablar con mucha gente durante estos años y de todas las edades, los mayores conflictos que se plantean son los aparentemente sencillos. Las relaciones personales y saber manejarlas son un corpus complejo, delicado y que por educación, tradición latina etc. tiene muchas connotaciones.

    En fin, me pareció una reflexión que me apetecía escribir porque leyéndola la reafirmo.

    Gracias por tu comentario!! :)

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