Pérez Reverte o cómo morir de aventuras

el_capitan_ala_triste_perez_reverteEn un artículo anterior, había tenido una agria polémica con un visitante que prácticamente me había llamado estúpido, envidioso y mal informado -y eso que ambos somos filólogos, aunque lo de él no se nota tanto- por decir que Pérez-Reverte no hace literatura, que es un bodrio e insufrible. Reconozco que solté los epítetos así, sin meditarlos, pero tal cual los sentía.

Yo no tengo nada personal contra la persona, a la que desconozco. Sé que Marsé y Marías, en concreto, alaban al escritor. Me choca la alabanza en el caso de Marsé, pero en el de Javier Marías no la entiendo, porque es uno de los grandes y no sé qué le ve a las novelas de aventuras de Pérez-Reverte.

Para mi gusto, Pérez-Reverte abusa de la repetición de fórmulas ya conocidas en sus novelas (que, a mi pesar y pensando que dándoles una oportunidad igual encontraba algo interesante, leí dos: El maestro de esgrima y La tabla de Flandes, a cual peor), y no le encuentro un estilo novedoso -o, como decía Umbral con esa pluma ácida, sin estilo ninguno-, porque leí sus libros sin prejuicio -leo siempre por el placer de que me descubran-; sin nombrar ese aire culto y erudito con el que parece revivir el neoclásico: deleitar enseñando. En sus novelas encontré un autor que tuvo que pasar meses encerrado en bibliotecas y releyendo clásicos del siglo de oro. Para pena de Marías y Marsé, las obras de estos dos autores me parecen más relevantes como literatura que las novelas de aventuras de Pérez-Reverte.

Dicho esto, que este señor esté en la RAEL y se le hagan conferencias y estudios en universidades españolas, o que críticos y estudiosos de la literatura de primer nivel de este país lo tengan como uno de los mejores novelistas actuales, da pavor, pero es respetable y tendrán sus argumentos. ¿Pérez-Reverte, de verdad, es el paradigma del escritor español, uno de los mejores exponentes de nuestra literatura en lengua castellana? ¿Y qué hacemos entonces con Roberto Bolaño, Vila-Matas, Javier Marías, etc.? ¿Es El club Dumas una novela formalmente comparable a El mal de Montano, por elegir una?

Hace tiempo que vienes vendiendo un montón de libros. Al principio te despreciaba el mundillo literario y tú los despreciabas a ellos. Insultaste a críticos, escritores que no vendían, editores minoritarios, a todo el que no te hiciese el caldo gordo. Pero luego te gusta el compadreo, ir a la RAE a hacer reverencias vestido de frac, pasarte por la boda del Príncipe con el chaqué. Te gusta al final también, no disimules, que las reseñas de los críticos te ensalcen. Que si sabes contar una historia, que si el ritmo narrativo, vamos que al final eras un Cervantes y no nos habíamos dado cuenta.

En La piel del tambor haces una novela comercial, siempre con esa hojarasca de lenguaje, que es un mal endémico español, pero clara y eficaz. Pero luego, cuando ya tenías los bolsillos llenos, parecía darte pena que no te pasearan, como al resto de espantapájaros, por los corrillos literarios. Y ahí llega La carta esférica, una novela amuñozmolinada, con párrafos y más párrafos que sobran, y que decepcionó a tus lectores. Te mantuviste arriba por el Capitán Alatriste, esas novelitas juveniles y prescindibles.

Y luego en La reina del sur das otro paso atrás, me recuerdas a los chapuceros aquellos posmodernos de los que tanto te burlabas, cambiando la modalización, imitando dialectos, el coñazo aquel del narcocorrido, y la milonga esa de que te metiste en la cabeza de una mujer (a tu amigo Javier Marías le leí una burla sobre eso). Llega un momento, Arturo, convéncete, de que vendes por la inercia, por la maquinaria mediática de Prisa y por las pilas de libros que te colocan en las mesas de novedades. Yo apuesto lo que quieras a que La reina del sur la firma un joven desconocido y no se come una rosca. Es una novela mala.

Te reto a que hagas la prueba. La próxima novela que termines, fírmala como Perico Palotes, haz cinco fotocopias, mételas en sobres y envíalas a editoriales. A ver qué te dicen. Yo creo que publicar te publican, pero te sacarán dos mil ejemplares sin ninguna promoción.

Pero lo más imbécil de ti es esa imagen de aventurero, por ahí con el velero, que quieres dar. Eso no se lo cree nadie. En tu misma página web das un vídeo con una entrevista de hace años con Fernando Schwartz. Tendrías ya cuarenta años, pero más parecías un empollón ahí con las gafitas de pasta que un aventurero. Me creo que has leído muchas novelas, a toda velocidad seguramente, tal y como las escribes, pero no me creo esa pose de hombre duro.

De modo, maestro, que no he conocido otro escritor que alardee más de independencia pero esté mejor instalado en la industria editorial, en los medios y en las instituciones literarias. Me pareces algo así como un Palacio Valdés, aquel al que llamaban “patriarca de las letras españolas” pero no dejó más que paja en sus libros que ha sido debidamente arrinconada.

Fuente: Alberto Noguera (nota: no comparto los insultos en este artículo)

Y en Rebelión, que comparto casi punto por punto:

Al profesor José Belmonte, de la Universidad de Murcia, también le escribí una carta (alguien tiene que decirles las cosas, pienso): <<Sr. Belmonte: su hazaña de organizar un congreso sobre la obra de Arturo Pérez Reverte ya la he comentado en número de La Fiera Literaria del pasado año, esto es, mucho antes de su ingreso en la Academia, aludiendo a su inusitado éxito debido a la regresión que críticos, académicos y profesores han impuesto a la novela y a las pillerías de la industria cultural.

>Usted, señor Belmonte, quizá no sea un pillo. Por el momento, parece simplemente un inocentón. Va a dejar muy atrás al que asó la manteca, por lo que en adelante diremos: “eso no se le ocurre ni al que organizó un congreso a Pérez”. Su artículo titulado Un clásico, publicado en El País el 24 de enero con motivo del ingreso de Reverte en la Academia, arranca con cuatro chicuelinas de tal calibre que no lo pude concluir.

1ª.- <<Cuando decidí organizar un congreso internacional dedicado monográficamente, a la obra literaria y periodística de Arturo Pérez Reverte, hubo gente que me dijo que estaba loco. Loco de atar>>. ¡Pero hombre! Usted es profesor universitarario. ¿De verdad cree que puede construir un silogismo que diga: 1.- Yo organicé un congreso sobre Pérez. 2.- A Pérez lo han nombrado académico. 3.- Luego yo no soy tonto por haber organizado ese congreso?

2º:- ¿Qué decirle de cuando intenta arrimar nuevos argumentos en favor de ese acierto del que nunca dudó su idolatrada madre? “Vende muchos libros”. “Es un tío famoso”. “Lo lee incluso la gente más humilde”. Belmonte, Belmonte, ¿le ha preguntado a alguno de esos humilde lectores si ha leído siquiera un capítulo del Quijote? ¿Alguna novela picaresca? ¿Una siquiera del otro Pérez?

3º.- ”Pérez Reverte ya es un clásico, un autor al que nunca podremos pagar del todo lo que ha hecho por la literatura”. Esto es demasiado. Y dice “por la literatura”. Ni siquiera se limita a la española. ¡Señor! ¿Ha dicho usted algo parecido de alguien más, desde Gonzalo de Berceo a Juan Ramón Jiménez, pasando por Garcilaso y Cervantes?

4º.- Y aquí me detengo. Me siento desfallecer cuando Belmonte alaba que Pérez lo mismo escribe a lo Galdós, que a lo Baroja, que a lo Melville, que a lo Dumas… Como los cantaores ¿no?: “Ahora, una de aventuras por Er Niño la Ballena…”

Conclusión: las felicidades de Belmonte, Ussía, De Prada (éstas adobadas en cobeos intraducibles -ABC, 25-I-2003-), De la Concha, Muñoz Molina, Gregorio Salvador, Juan Cruz, García Posada, Juristo, Conte, Santos Sanz Villanueva, Darío Villanueva, etc. demuestran lo que les pasa a esta gente: que se les atragantan los libros con ideas o con audacias formales. Que en el fondo piensan, como Ussía, que la literatura buena es un coñazo. Pérez Reverte les ha proporcionado, de la mano de Polanco y su Alfaguara, de El País y de la industria cultural en general, la coartada para reclamar la desaparición de la literatura seria y la imposición de la de entretenimiento, que no plantee problemas éticos ni estéticos y que, como el mundo entero a través del NODO, está al alcance de todos los españoles, tan poco lectores ellos: literatura frívola, superficial, realista, costumbrista, con más o menos divertidas peripecias, que muy bien la puedan escribir los presentadores de televisión, los cantantes de moda, los políticos en dique seco y los deportistas. Que no cuestione el mundo ni la sociedad; sin interpretaciones, críticas ni mensajes (ya lo decía Muñoz Molina: el que quiera mensajes que se sirva del telégrafo), sin la más pequeña antena hacia arriba o hacia debajo de la apariencia.

M. García Viñó

A M. García Viñó lo encuentro, con todos mis respetos, que se sitúa en lo que el periodismo informativo es la línea Jiménez-Losantos, es decir, ataques furibundos a la vez que se convierte o desea convertirse en la línea infranqueable del que decide lo que es bueno y lo que no. Una tarea ardua y complicada para alguien que no ha alcanzado como estudioso de la literatura y la lengua o como novelista una repercusión notable (como puede ser un Emilio Alarcos, o un Saramago, por poner un ejemplo). Al tiempo, reconozco que parece haberme leído la mente en cuanto a mi opinión de Pérez-Reverte. Que sea desagradable o que sea una bella persona me es indiferente, porque aquí me atengo a lo que me transmiten sus escritos.

Respetando a quien le guste Pérez-Reverte, pues yo solo expreso mi opinión crítica, no creo que las novelas de Pérez-Reverte sean como para quemarlas (si lee uno El País habría que comprarlas todas; un periódico del que aún soy comprador compulsivo: no deja de ser un “escritor-Prisa” como tantos otros), pero sí que considero que, aunque se las atribuye la cualidad de ser entretenidas, como pueden serlo las de Alejandro Dumas -que me gusta mucho más- y que no están mal escritas -yo no digo que no sepa escribir-, me aburren. Pero de ahí a toda esa pompa mediática y alabanzas críticas, de verdad, no me extraña viniendo de alguien que vende tantos miles de ejemplares y que es un gran negocio. Nada mejor que leer en los periódicos afines a las editoriales las excelentes críticas de sus novelas -como en El País, donde ya sufrió las consecuencias de no amoldarse al sistema empresarial un crítico prestigioso como Ignacio Echevarría por una reseña en la que destripaba la última novela de Bernardo Atxaga-. Creo que Pérez-Reverte tiene su momento, una conjunción de causas -ventas millonarias, premios internacionales, ingreso en la Real Academia, coincidencia de un ciclo bajo de autores en España- que le han servido para establecerse como un escritor de prestigio. Dentro de 50 años, ¿estará en las antologías de Literatura Española y se estudiarán sus novelas como se hizo con Galdós, se analizarán sus aciertos formales y sus estructuras innovadoras, su prosa hipnótica y llena de hallazgos lingüísticos? Como diría un personaje de sus novelas: ¡voto a bríos que antes me amputo un dedo que me presto a oir tamaña infamia!

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14 Comentarios

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  • Te doy la razón en lo referente a duplicar fórmulas en casi todos sus escritos. Personalmente es un escritor de novelas que me gusta….La batalla de Trafalgar es una novela bastante entretenida.
    Creo que al repetir sus formas, es cuestión de identidad. Aunque no es uno de mis preferidos, tampoco creo que sea tan malo.
    Saludos.

    • Para gustos colores :grin:

      Ahora, para mí es un claro ejemplo de escritor sobrevalorado. Y luego el tío es un fantasma: pues no dijo que con su primera novela le había dado una patada en los… a los que tenían secuestrada la literatura en España. Y es solo una de sus perlas. Oye, si escribes como Proust o Houellebecq, todavía, diciendo idioteces, te leería. Pero es que encima es como Vázquez Figueroa, un aburrimiento, para mí, claro :grin:

  • Pues sí, para gustos los colores, por poner un ejemplo musical, hay quien decía que la voz de Rocio Jurado era única e irrepetible, sin embargo, cuando la escuchabas hablar, lo perdia todo. Supongo que con los escritores pasa lo mismo, en ocasiones, mejor que se dediqen a su pluma y dejen la boca cerrada…Ya sé que de todos modos, para ti una cosa ni la otra…
    Pero es tan amplio la gana de colores, que hace la vida maravillosa… O:)
    Un saludo. :grin: :worried:

    • Bueno , si vieras la cantidad de artículos, periodistas, críticos literarios, etc. que adoran a este escritor, alucinarías. Lo mío es una opinión contracorriente y va más con mi gusto estético que otra cosa, y no tengo ganas de tener razón contra todos. Solo expongo mi point of view. Besotes.

      :grin:

    • Hola! Pues haré visita a tu blog y al texto -eliminé tu otro comenario y puse la letra que faltaba a este-. Compartimos la idea muchos, hay otro amigo escritor que, para él, escribe guiones, no novelas.

      Gracias por participar!! :grin:

  • Me gusta como escribe Arturo Perez-Reverte,los Domingos me reservo media horita,tenga los compromisos que tenga,si viajo,encargo en casa que me compren la prensa para poder leerlo cuando llegue a casa.
    Es realista,actual,rebelde y hasta a veces borde,pero inteligente y divertido,un regalo gratificante que se lee entre cervezas y aperitivos en terrazas al sol o en casa a resguardo de la lluvia en dias de invierno y que junto a la familia se saca conversación a veces por estar de acuerdo y otras en desacuerdo,pero siempre polemico.
    maravilloso ingenio que nos trasmite en cada uno de sus articulos.Esperemos que no nos falle!Él junto con otras cosas hacen del domingo un dia especial. :)

    • @Blanca: Adoro leer el periódico los domingos por la mañana, y si puedo el sábado. La verdad es que como articulista es muy interesante, irónico, inteligente -y algo prepotente-, pero no me lo parece tanto en sus novelas. Es que lo veo más como periodista-escritor que como escritor-escritor. En fin. Me alegro que lo disfrutes y que defiendas a quien te gusta. ¡Un abrazo! :grin:

  • Pues eso… No existe una proporción lógica entre el triunfo y la calidad. El triunfo es tan difícil como la antedicha, pero obedece a otros motivos irracionales o, también interesado. Pérez R. es un tío ingenioso. Es un tío inteligente, con personalidad y gracejo.Pero Pérez R. no es ningún paladín de las letras. Su creatividad se queda en imaginación y su carácter innovador no es siquera planteable. Pero ahí lo tenemos, ofreciendo tramas interesantes y sabiendo recoger y saltar sobre la ola que su destino le regaló. Me alegro por tí, chaval.

  • Acerca de la calidad literariaa de las novelas de Arturo Pérez-Reverte y en especial de la última de ellas, “El asedio”, nos gustaría remitiros a nuestra web. http://www.lanovelaantihistorica.wordpress.com.
    Como veréis en la presentación de esa página somos un grupo de historiadores un poco cansados del intrusismo en nuestro campo y del manejo irresponsable de la Historia para escribir novelas históricas.
    Esperando que os aporte algo para madurar vuestras reflexiones sobre el autor y sobre el genero, recibid un cordial saludo.

    P. S. si tenéis algún problema para bajaros del link de Scribd “Alcolea”, la otra novela que os proponemos para comparar con “El asedio”, solicitadla a nuestro correo electrónico.

    • He visitado la web y la verdad es que apenas hay información sobre los historiadores que participan. ¿Entiendo que son licenciados en historia? Por otra parte, la novela es ficción, y aunque el autor quiera dar otro enfoque o variar la historia real -que siempre puede tener puntos de vistas contradictorios-, es ficción, y como tal es lícito. Los libros de historia deben ser rigurosos: la novela histórica, hoy día, puede ser un género sujeto a mayor o menor verosimilitud. Al menos es mi punto de vista. Un saludo y con todo, me parece una labor interesantísima la de verificar novelas cuyos autores presumen de rigor histórico si no lo tiene, pues el lector medio no va a investigar si tal o cual suceso fue como se narra. Con todo, insisto: se puede recrear la historia en una novela, porque es ficción. :grin:

  • La libertad de expresión es un tesoro si se utiliza adecuaadamente.Pero escribir 50 parrafos despotricando sobre alguien es rastrero y miserable.Reverte ,como todo escritor,escribe lo mejor que puede pretendiendo vender el mayor número de libros.¿Qué culpa tiene él de que lo halagen?A mi hay autores que no me gusstan,dejo de leerlos y punto.Pero no se me ocurre tratar de destrozarles.No hay nada más estúpido que leas algo que te aburre

    • Es decir, que no puede haber crítica literaria o la que sea sobre un autor y su obra porque, según tú, es miserable. Es decir, cuando lees un manual de historia de la literatura y lees que Echegaray, premio Nobel, era un mediocre, sus personajes no tenían alma y sus obras eran flojitas cuando no ridículas, eso es miserable. Pues corre y dile a los catedráticos de literatura española de nuestras universidades que son unos miserables pero, oye, yo diría que tienen derecho a explicar por qué este tío o quien sea es malo. Yo doy mi opinión que para eso es MI bitácora, y puedes opinar libremente, incluso llamándome indirectamente todas esas cosas tan lindas.

      Yo no lo destrozo, si no diría que es una puta mierda. Antes de opinar, leo, generalmente, si no, ¿cómo me voy a formar una opinión crítica sobre esa obra? Por eso hay gente que tiene una profesión que se llama crítico literario. Yo no lo soy, pero doy mi opinión que para eso es MI bitácora. Tú debes ser del club de fans de Pérez-Reverte porque si no te daría igual y tu moralina sería menos agresiva; te pareces a los del club de Mou y Pep’s, que lo hacen todo bien (para sus aficionados, claro) y si se les critica, el que lo hace es un miserable. Tomo nota. :grin:

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