La política del miedo y la supervivencia

inmigreitorQue un partido europeo sólo admita blancos en su formación es una noticia anacrónica, y pertence más a los tiempos de la maravillosa Cuando la ciudad duerme de Frank Yerby.

¿Es legítimo que una constitución permita que un partido político determine a sus miembros por motivos étnicos? Imagino que el gobierno británico habrá revisado los estatutos de todos los partidos que son susceptibles de presentarse a las elecciones, pero en Euronews afirman:

El Partido Nacional Británico fue fundado en 1982 con un reglamento interno que choca directamente con los principios de no discriminación que defiende la UE: sólo aceptan a blancos como miembros.

Porque, ¿qué tipo de afiliados podría denunciar su xenofobia? ¿Acaso un hindú, un jamaicano o un senegalés residentes en Londres denunciarían a un partido político que no les permite afiliarse? Y aún más importante: ¿el sistema jurídico británico no actúa de oficio? Y ahora van a darles cuatro millones de euros para que impriman sus panfletos y hagan sus mitines xenófobos. ¿Alguien en la pérfida Albión ha tomado/piensa tomar cartas en el asunto?

La segunda lectura es porqué hay votantes que han cambiado su voto por este tipo de partidos, o bien ha hecho un cambio radical a izquierda o a derecha: la política del miedo.

La política del miedo funciona muy bien en épocas de crisis profundas, con pérdidas masivas de empleo. Se puede usar de dos formas: una, preventiva -como G.W. Bush, Blair y Aznar-, poniendo la venda antes que la herida. “Saddam Hussein es un dictador y ha masacrado a los kurdos pero cualquier día podría ser USTED”. La otra, aumentando la ira y el terror con mensajes populistas: “¡Los inmigrantes vienen a quitarnos el trabajo de nuestros hijos!” “¡Alguien tiene que frenar a esos delincuentes y violadores!” “¿Puede usted salir a la calle sin preocupación? ¿La policía hace algo? ¡No, porque este es un gobierno corrupto!”

La realidad es que los inmigrantes ocupan trabajos que no quieren los jóvenes y adultos de su misma edad -construcción, puestos más bajos dentro del sector servicios-; que ya había violaciones y delincuencia antes de la llegada de los inmigrantes -estadísticamente, hay más españoles en las cárceles que inmigrantes-; que la excusa del gobierno inútil y corrupto es tan vieja como la democracia. Nunca he leído que se haya podido demostrar que un gobierno de una democracia europea estable (Alemania, Italia, Portugal, Holanda, España, etc.) haya sido tachado de corrupto y se hayan presentado pruebas contra el presidente y sus ministros, ni tan siquiera verlos desfilar por un juzgado -y si ha sucedido, rogaría datos-. La realidad, sin embargo, es tozuda en algunos aspectos.

Encontramos a un señor en paro, padre de familia y al que el subsidio se le termina en breve -o se le ha terminado ya-. El grado de desesperación de este señor es directamente proporcional a las posibilidades de usar ese estado de ánimo para provocarle y manipular sus elecciones. Acuciarlo donde más le duele, mostrarle un camino por donde expulsar su rabia, y dejarla que reviente con la anuencia de la impotencia.


Tiene que ser muy duro estar en esta situación, y podemos sentir mucha empatía por él, pero esto sólo lo puede saber realmente el que vive este drama. ¿No es lógico que opte, por una cuestión de supervivencia, por una solución, la que le ofrezcan, inmediata, y sin que el factor tiempo sea una hándicap? Porque sabe que las políticas para resolver su problema que dictan los gobiernos son lentas. Que requieren mucho tiempo y que converjan, a su vez, varias situaciones coyunturales externas -una economía global-.

Pero precisamente tiempo es lo que no tiene. ¿No es más fácil identificar un culpable externo -inmigrantes- con quien no guarda relación cultural y, además, posee un trabajo que él no tiene? ¿No tiene derecho a esperar, por parte de su país, una deferencia en este aspecto, él que se ha pasado la vida trabajando?

Todas estas cuestiones trabajan a favor de partidos como el PNB, para nuestra desgracia.

Ahí tienen su caldo de cultivo favorito; es donde “pescan” sus votantes los partidos de ideología extrema, como el PNB. Partidos que utilizan la política del miedo y el descrédito de la clase política tradicional para ubicarse en un terreno que ésta ha dejado de abonar. Esta clase política tradicional que es culpable de desatender a las clases sociales más bajas y que ahora tienen que compartir el escenario político con polizones a bordo.

Hace pocas semanas me comentaba un afortunado funcionario de una biblioteca universitaria que no está a favor de la huelga general porque le daría autoridad política al PP para cambiar el gobierno, y que tampoco comparte que parte de su dinero se destine a pagar el paro de otras personas. En cuanto a lo segundo, no dije nada -porque es evidente que él ya no se ve en el paro- por no discutir. En cuanto a lo primero, no me contuve y recuerdo más o menos la metáfora: “La gente que sale a una huelga general no está por el color político, porque la nevera no se llena de ideas ni programas. La política no se come”.

Y en vez de morirse de verguenza siguió discutiéndome. Estos “progres” acomodados también votan al PSOE, qué se creen ustedes. La perspectiva de la vida es siempre diferente según quien tenga las necesidades básicas cubiertas. Cuando se tiene el estómago lleno y sabes que al día siguiente también lo vas a llenar, es muy fácil hablar de política y políticas que nos incumben a todos. ¡Qué de hipócritas por el mundo!

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2 Comentarios

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  • Decir que el pensador que sugirió la idea del origen del poder político, Thomas Hobbes (que hoy me ha entrado en el examen) desarrolló toda su teoría política y su pensamiento porque tenía miedo a morir violentamente y que ningún estado le pudiese defender, por eso crea su teoría, para otorgar fuerza a un estado que pueda aplacar la violencia y su miedo. Si tenemos a Hobbes como precursor de Locke, ideólogo del liberalismo, podemos afirmar que el miedo es algo intrínseco al concepto de poder político, por lo que usan estrategias de miedo, como ese partido racista inglés, están siendo consecuentes con el origen de los derechos individuales.

    Por otro lado, siempre es más fácil culpar a otro de tus males que buscar tu propio error, es lo que pasa con los inmigrantes, se llevan las culpas, aunque algunas sean merecidas, por cosas que no han hecho.

    Un saludo.

    • Tengo un artículo sobre Hobbes y su famosa frase del “lobo es un lobo para el hombre”. Un comentario súmuuuy chulo -no sabía que su pensamiento esra por su miedo a la indefensión, me imagino que en su época la justicia debía ser algo reservado a las clases nobles, y que la respetabilidad y la fama eran suficientes para que permitieran según qué cosas. Ejemplo muy claro: Wilde-.

      Por cierto, suerte en ese examen, creo que vas para notable alto :grin:

      ¡un abrazo!

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