¿Hemos vuelto a los tiempos del circo romano? ¿O es el mismo desde la dictadura franquista?
El fútbol sigue siendo un arma populista en Argentina y en España. Mueve mucho dinero: y es el recurso favorito del gobernante que bandea en su administración.
Bolero
En Argentina, la presidenta Kirchner ha comparado el fútbol de pago con la dictadura. Pero ya no: el gobierno argentino pagará los 108 millones de euros anuales para que los argentinos vean fútbol gratis.
Te secuestran los goles hasta el domingo como te secuestran las imágenes y las palabras. Como secuestraron a 30.000 argentinos. No quiero más una sociedad de secuestros. Quiero una sociedad cada día más libre. Hoy es un día histórico.
Cristina Fernández de Kirchner ha sacado los dos pies del tiesto. El país es un desastre, con una verdadera epidemia de pobreza sin visos de ser solucionada a corto o medio plazo. Eso, sin contar que cada nueva incidencia deja a las claras el desgobierno en el gobierno. El caso del -no- control de la pandemia del nuevo virus de la gripe y la dimisión del ministro de sanidad por no estar de acuerdo con los protocolos de la presidenta.
El fútbol no llena las neveras. La mujer del ex-presidente, ahora presidenta. Será el primer caso en la historia en que dos grandes líderes políticos convivan en menos de dos metros cuadrados y sean los adecuados para dirigir un país, me da igual el sexo que tengan. Argentina, bolero: Alma, corazón y vida. No te queda otra, sino tirar hacia adelante.
Zarzuela
Está el señor Cebrián, ese consejero delegado de PRISA, alterado y llamando a la inconstitucionalidad porque el PSOE no rinde pleitesía a PRISA. Tranquilos: en tiempos de elecciones, les interesa más a los dos ir de la mano, como al Mundo, la COPE, y La Razón con el PP.
Porque dicen en los mentideros que el gobierno de Zapatero, que quiere acabar con la pleitesía a PRISA del felipismo, está creando sus nuevos medios de comunicación pro-PSOE, y que autoriza por ley canales de pago por TDT para emitir fútbol.
Claro que el señor Cebrián no recuerde, tal vez, cuando Digital Plus o Canal Plus pidieron en su momento poder emitir como plataforma digital, y el resto de canales privados se quejaron, aduciendo que era competencia desleal, o lo que fuera. Y el gobierno autorizó la emisión en la plataforma digital de PRISA para que los españolitos pudiéramos ver el fútbol, pero pagando.
El interés general, para Cebrián, era que pudiéramos, por ejemplo, ver un partido del clásico Barcelona-Real Madrid en abierto, pero el partido de vuelta en pago por visión (PPV). Es decir, el interés general se cumple pero sólo en la ida: a la vuelta, no hay interés general.
Ahora, claro, sale en la SER, su cadena de radio, llorando por las esquinas, y poco más que llama a la sublevación nacional. Oiga, PRISA es una empresa privada que está para hacer caja. Cuando me levanto por las mañanas no pienso: ¿le hará falta a PRISA mi ayuda? A ver si hoy les compro algo, pobrecillos, que total, son mi primer pensamiento cuando me levanto de madrugada.
¿Que el gobierno socialista, que le debe pleitesía a PRISA por los años de apoyo incondicional a la izquierda socialista de este país, está ahora jugando a lo mismo con otra empresa privada al igual que lo lleva haciendo con PRISA desde la transición?
Señor Cebrián, desde mi condición de ciudadano censado y, por tanto, con derecho a voto, no me interesan las cuitas empresariales entre usted y el gobierno de ZP, ni si PRISA, Sogecable, Canal Plus o la madre del cordero va a ganar menos dinero o tiene más o menos derecho que La Sexta o Telecinco.
Yo quiero fútbol en abierto gratis. Decía De la Morena, al que ya no escucho desde que pasó de ser periodista a empleado de PRISA, que aunque la gente no lo quiera ver, el fútbol lo paga la televisión, y que no es gratis igual que no es gratis un aparcamiento o comprar zapatos.
Yo creo que no me oyen bien. Que a mí me da absolutamente igual si PRISA y la SER quiebran y se van al garete, o si es la única legislación en Europa y parte de la Galaxia en la que hay partidos de fútbol gratis.
Hay una ley de interés general y hasta el año pasado podía ver partidos en abierto en La Sexta, y más de cuatro en un fin de semana. Oiga, si La Sexta no ha quebrado, genial. Y si ha quebrado, genial igual. Es que yo no vivo preocupado ni es mi misión aceptar el sistema empresarial. ¿Que quiere hacer caja? Hágala. Pero no me preocuparé por su dinero. Si lo puedo ver gratis, lo veré. Y si puedo elegir entre catorce, mejor que entre uno.
Esa falacia de que el fútbol no es gratis y hay que pagar por verlo es otra mentira interesada más.Yo no vivo preocupado por si empresas privadas llevan bien su margen de beneficio o tienen pérdidas. Crear polémica para que el consumidor entre a postularse en guerras comerciales privadas es perverso y hasta grotesco. ¡Que el fútbol lo quiero gratis!
España, Zarzuela: La verbena de la Paloma: España, fútbol, toros, y olé.
Fútbol y dictadura: del bolero a la zarzuela







La nube tóxica de Google
La vanidad es mi pecado favorito
Ser John Fante











Sábado, 22 de Agosto de 2009 a las 22:49
Buenas noches Julio
Sigo pensando que hay deportes mucho más sacrificados e interesantes que el futbol y que aunque no hay que pagar por verlos, aún así ni siquiera se emiten a unas horas en las que se puedan ver sin llegar al trabajo al día siguiente con ojeras…
Por ejemplo la gimnasia ritmica, la sincronizada, etc…
Que el futbol es un deporte de interés general??
Pues vale, entonces yo no formo parte de esa generalidad y cada día estoy más contenta con el televisor apagado…
Besos!!!
Último artículo del blog de yomisma… La pequeña foto de la esperanza… 
Domingo, 23 de Agosto de 2009 a las 0:05
@yomisma: ¡Bona nit!
Cierto, el mío es el baloncesto, y del fútbol sólo acontecimientos importantes. Es verdad que hay deportes muy chulos, pero son minoría de practicantes y no tienen tanta audiencia como otros. Pero, de todas formas, por Teledeporte, Eurosport u otros canales digitales se pueden seguir deportes minoritarios. Lo de interés general es una ley que se sacó para obligar a los que tuvieran los derechos de emisión -el Canal Plus en su momento- a poner al menos uno en abierto, el famoso de los sábados. Si juega la Selección Española o el Barcelona y hay 15 o 20 millones de personas viéndolo… o más… parece que sí, que es una realidad social. Que sea interesante el fútbol o no, va por gustos, pero no creo yo que ningún gobierno declare el ping-pong de interés general y obligue a programar partidos de ping-pong por la tele…

Lo mejor que haces, eh, con lo de la tele… ¡Y lo que ahorras en la factura de la luz! Encima, ecologista
¡Un besoooooo!
Domingo, 23 de Agosto de 2009 a las 13:55
Julio:
en cuanto a los matrimonios legisladores, te olvidas de los inventores de la España una-grande-y-libre, Isabel y Fernando, y aquello de monta tanto y el tanto monta el cántaro a la fuente (o algo así)…
¿Y que es eso de que el gobierno pagará para que los argentinos tengan fútbol gratis? ¿De dónde sacarán el dinero? Ah, claro, de los impuestos de los argentinos. ¿Dónde está la “gratuidad”?
De la Zarzuela no hablo porque se me atraganta. Pero en este país hay que diferenciar entre el fúrbol como deporte (los martes por la noche, el partido de futbito con los compañeros de la oficina, y el sábado los alevines con los chavales) y el fútbol como espectáculo. Los Césares lo tenían claro: al populacho, para tenerlo contento y entretenido… Pan y Circo -o el equivalente de hoy: fútbol- GRATIS !)
Último artículo del blog de hombre perlejo… Enemigos públicos: Earl Brooks
Domingo, 23 de Agosto de 2009 a las 14:08
@Hombreperplejo: Sí, Isabel y Fernando y alguna dupla más habrá en la historia. No entiendo qué motiva a los argentinos a votar a quien votan. Me soprende que crean que bajo el mismo techo dos personas tengan buenas cualidades para gestionar un país: en términos de sentido común…
Supongo que se debe al clásico “el menos malo”, y a fin de cuentas uno no vive allí para entender la realidad social. Lo que llega aquí a través de noticias siempre puede tener un matiz interesado. Ya pasó con la nueva gripe en México: amigos allí me decían que fue un caos desproporcionado y un desastre organizativo más que una alarma por defunciones masivas…
Lo más gracioso es que soy de izquierdas, pero no comulgo contra mi sentido común.