Saturday, August 19, 2006
La vida duele.
Acabo de dejar el cine; ver Piratas del Caribe 2 -aun poco lenta, pero puro entretenimiento: nadie le dará a Disney un premio en el Festival de Cine de Sundance-, y recibo una llamada: un amigo -no un amigo íntimo, pero un amigo- ha muerto en el coche -no estoy seguro de si fue un accidente o no-. Bien, no éramos esa clase de amigos que se llaman para tomar café, pero conocía algo de su vida y éramos parte de un mismo grupo de amigos. Bien, ¿qué más puedo decir? No podemos elegir el tiempo en que morimos.Dejamos de ver, comer, sentir. Odio. Amor. Así que sólo tenemos un tiempo para todo. Debemos intentarlo. Y HACERLO -¿quién dijo que las mayúsculas significan gritar?-. Recuerdo una letra de Bob Dylan, de uno de mis álbumes favoritos porque el guitarrista es Mark Knopfler y creo que el batería es Terry Williams, ambos de los Dire Straits, naturalmente EL MEJOR grupo de rock de todos los tiempos: -ésta es una letra de cosas reales-
Canción: Slow Train Coming -del álbum Slow Train Coming-. La crítica dice que es un álbum cristiano, y tienen razón, pero es más que eso: letras maravillosas y una melodía mágica… y yo no soy cristiano… La música no tiene religión, color, o nada: sólo música.
“Well, my baby went to Illinois with some bad-talkin’ boy she could destroy
A real suicide case, but there was nothin’ I could do to stop it;
I don’t care about economy, I don’t care about astronomy
But it sure do bother me to see my loved ones turning into puppets,
And There’s a slow, slow train comin’ up around the bend…”
Sunday, August 20, 2006
El destino juega sobre la noche de Las Palmas.
Ayer sábado conocí una chica llamada Isabel, de Vecindario -del municipio de Santa Lucía…-. Desde que entré al pub estuvo mirándome y enviándome besos y mostrando -para mí- su cuerpo escultural de forma muy provocativa, mirándome con los ojos de una gatita salvaje… Pensé dos cosas: ¿por qué soy tan irresistible?, y dos: otra chica loca que me amará por años y me llamará cada noche preguntándome para que satisfaga necesidades sexuales que no puede reprimir…
Pero debo ser sincero: hacía mucho que no tenía una charla tan divertida con una mujer: todo parecía ir natural y mejorar tras cada segundo. Pero, más tarde, la conversación divertida pasó a ser también interesante, y luego tuve el deseo de querer conocerla mejor. Su amiga parecía aburrida con mi amigo -un tío raro LOL [acrónimo de Lots Of Laughs, es decir, me carcajeo/río]- e hice una cosa que hizo la diferencia entre su amiga y yo: le dije a Isabel “Oye, tu amiga parece aburrida, quizás quieres irte con ella…” ¿La diferencia? ¡Oh! Le dijo a mi amigo: “Tu amigo, con su actitud, no va a ligar con ninguna de las dos”. ¿Por qué? ¡Qué mala eres, Isabel! LOL
No sé por qué las mujeres suponen que los hombres que hablamos unas horas con ellas estamos interesados en otra cosa que no sea hablar… Quizás no haya conocido otros chicos como yo -soy increíble, debo precisar-. Ambas fueron a por unas bebidas y volvieron con nosotros -un zumo de melocotón para mi amigo, que se pagó él: lo siento, un chiste de tíos-. Le di a Isabel mi correo privado y mi página web, donde hablo un poquito de mí y mis aficiones… ¿Arriesgado? Me encantan los riesgos. ¿No puedes entender por qué me gustan los riesgos? ¡Tío! Yo tampoco puedo entender por qué Angelina Jolie prefiere a Brad Pitt [Nota: siguen juntos LOL].
La amiga de Isabel era una chica muy divertida también, y quizás pensó que no la creía a ella o sus bromas pero pensé que era una chica muy agradable, de esas que no pueden bromear demasiado rato, pero tampoco puedo perdonarla (estaba enamorándose de mi amigo -va a ser que no- o, mejor, estaba caliente y tenía la cabeza en tener sexo salvaje con George Clooney en una piscina solitaria con un daiquiri en su mano, o quizás en su estupenda colección de juguetes sexuales que tiene ocultos debajo de su cama y quisiera volver a casa a jugar con ellos) y al fin sólo soy culpable -una palabra dura, pero no recuerdo una más suave ahora- de mis actos y puede que algo dijera/hiciera y por eso estuviera a la defensiva conmigo, porque olvidé -de nuevo- que debía ser como yo soy y no como el quinto sustituto del Don Juan de Las Palmas -estoy más cerca de Hamlet que de Don Juan, quizás, ¡o quizás me encanta Shakespeare y me identifico con él!
Pero hablemos de Isabel… Así que Isabel vuelve del baño… y mientras, las cosas cambiaron a mejor. Creo que nadie puede explicar esta clase de cosas: su sonrisa, sus… mmm… preguntas divertidas como ¿”cuántas chicas conocistes el año pasado”? Oh, tío, estás mirando a la izquierda, evitando su mirada, ¡mala cosa, responde algo! ¡Ah, es mala, le veo en el rostro que disfruta haciéndome sufrir! Por supuesto, miento y digo que cuatro o cinco, cuando fueron… a ver, sinceramente, y como nadie lee este weblog en inglés, me lié con 12 ¡sin contar las que les gusto y les dije que no LOL!… Isabel me hace reír, y me siento muy calmado y disfrutando… y siento que ella se divierte también… Y pienso: quiero hablar con ella una noche más. Pero el destino -si existe- es impredecible ¡y las mujeres tan raras! Espero por sus comentarios sobre mis textos y mi editorial, y esta tarde hablé sobre ella con un amigo. Mis palabras fueron: “conocí una chica, quiero conocerla más”. Me gusta mucho eso de enviar y recibir correos… es una forma muy atractiva de conocer a alguien…pero si puedes conocer una chica en persona en un café o una tetería, nada puede ser mejor que eso… ¡el destino dispondrá! Sólo ha pasado un día y ya me apetece. LOL
Artículos Relacionados:





cumplí 34 a finales de agosto me apunto el plan...
Carlos Ruiz Zafón o la sombra del márketing
Cómo desquiciarse preparando un manuscrito
Internet mató a la estrella de Internet

Siento la pérdida del amigo. Como dice no podemos elegir el momento de la muerte; pero sí podemos elegir estar preparados para ello, llegue cuando llegue, que siempre es de forma inoportuna e imprevisible.
@(!): ¡Hola! Cuánto tiempo, qué bueno que te pasastes por aquí. Pues gracias por las condolencias. No sé si se puede estar preparado: eso se lo dejo a los sabios y a toda esa gente que medita, tiene que ser complicado, ¿no? ¡Un abrazo!
Julio!!!
Qué barbaridad, estas historias me gustan en demasía para leer y releer, hace ya rato que no pasaba por tu blog por motivos de autismo… ja ja. en fin… que me chutaré las otras 2 partes!
Un beso!
Último artículo del blog de Pinkyrancher… Autisteando…