15 cosas que hacer en tu cumpleaños

¡Felicidades! Si hoy no es tu cumpleaños, puede que esté de suerte y lo hayas tenido o tengas dentro de poco, y esto implica que perteneces al privilegiado y selecto club de los arianos.

En cualquier caso, ¡enhorabuena! Y ahora es el momento de pasar un buen día… ¡no, qué digo bueno, un día fabuloso, maravilloso, jubilosamente extraordinario -no sé lo que significa esto pero suena bien-! He aquí 15 fabulosas ideas para celebrar tu cumpleaños. Pero antes una pequeña introducción.

Importancia de tu cumpleaños. ¿Te has parado a pensar los pocos días que tenemos en nuestra vida para celebrar que seguimos adelante, que nos superamos, que avanzamos? Pongamos que vivimos sesenta años. Esto son: 365×60=21.900 días, de los cuales ¡sólo sesenta! celebramos nuestro cumpleaños. ¡Pasaríamos

21.840 días

sin celebrarlo! ¡Pero esto que es! Te doy este dato para que seas consciente de la importancia de esta fecha única en tu vida, y porque puede que seas como las personas mayores que señalaba Exupèry: son incapaces de imaginar una casa si le dices que es preciosa, con un formidable jardín y unos balcones de madera noble, pero que si les dices que es una casa de 100.000 francos se la imaginan inmediatamente.

Es la tiranía de los números impuesta por estos tiempos. Lo digo para disculparte, ¡pero no tienes perdón!… Me ha chivado la conciencia que meterse con mi lector no tiene mucho sentido… bueno, ¡seguro que al final de estos 15 consejos me perdonas! :grin:

  1. Dile a tus amigos: ¿no me vas a cantar el cumpleaños feliz en versión ESDLA? Entrégales un folio donde se lea: Para un chico: “Por ser un montaraz excelente, por ser un montaraz excelente, por ser un montaraz excelenteeeee, y a Sauron que le den”. Para una chica: “Por ser una elfa excelente, por ser una elfa con excelente, por ser una elfa excelenteeee, ¡con Golum te casas tú!”.
  2. Responder cada vez que te pregunten cuántos cumples: poesiamas.net/blog. “¿Vas a estar todo el día así?”. Y tú: poesiamas.net/blog. Es más divertido de lo que parece. Pruébalo.
  3. Introspeccionar para descubrir un poco más a esa persona normal que se esconde tras el/la friki que eres: ¿quién soy? ¿por qué esto o lo otro?, en voz alta. ¡Abúrrelos aposta!
  4. Si no eres un poco más malo/a es que no has aprendido nada de la vida: haz una pequeña maldad. Pequeñita. Nimia. Aséptica. Pero maldad.
  5. Si un familiar te pregunta cuántos cumples, di alejándote: lo siento, no me dejan hablar con extraños.
  6. Tararea o silba durante todo el día la tonadilla de Cumpleaños Feliz.
  7. Todo el mundo sale a celebrarlo: tú no. Desmárcate. Quédate solo en casa. Visita poesiamas.net/blog.
  8. Ve con alguien a un motel y grábalo/a haciendo perversiones sexuales. Sí, esas que te vuelven loco/a, exactamente. Y luego mándamelo al email.
  9. Ir a jugar a los bolos con alguien muy torpe. O a algo que se te de muy bien y a los amigos fatal. ¡Qué menos que ganar el día de tu cumpleaños!
  10. Dormir, pendeball -deporte inventado por mí que consiste en contarte los pendejos en un sofá durante horas; como nunca estás seguro de si contastes de más o menos, recuentas, y así indefinidamente-, inactividad en general. Nada de tele ni de Internet. ¡Nada de nada! ¡Ahí está la gracia!
  11. Si estás pensando en emborracharte olvídate, eso era en la generación anterior. Ahora somos toxicómanos -polución, transgénicos, antitranspirantes, analgésicos, etc.-. ¡No hagas lo que todo el mundo! Come verduras a la plancha y nada de grasas ni tarta ni golosinas. ¡Bebe kéfir! ¡Respira incienso tapado con un paño para no desperdiciar una molécula del aroma! Vida sana pero en radical. ¡Qué divertido!
  12. Eso de hacer algo que nunca has hecho es una tontería porque en el fondo sigues siendo pobre y he ahí el tema de fondo. ¡Hay cosas que nunca podrás hacer! No lo asumas: ¡es un error! ¡Llora! ¡Desahógate! Date un baño de purificación espiritual -consejo: picar cebolla en cuadraditos-.
  13. Intenta hacer un queque o pastel de chocolate. ¡He dicho que lo intentes! A ver si vamos a tener que llamar a los de Barrio Sésamo para explicarte la diferencia entre intentar/hacer. El tema es intentar pasartelo bien, ¡pero no lograrlo!
  14. No hagas una fiesta en casa, desmárcate, no seas petulante. Di que este año no quieres. Que no te apetece. Muestra desgana. Se dirán: “El pobre/La pobre está fatal, hay que hacerle una buena fiesta”. No hay nada como decirle a alguien lo que quieres que no haga para que haga justo lo contrario, ¡y te lo hace con placer!
  15. No conozcas gente nueva. De hecho, la gente en sí misma está sobrevalorada. Eso estaba bien en la generación anterior, e incluso en la New Age y todo el movimiento que se generó entonces. Niégate en redondo.

:grin:

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ANEXO.

Modelo de Planning, o planificación -¡qué curioso usar una palabra en inglés teniendo en español una que significa exactamente lo mismo, es que somos […]! para un maravilloso día de cumpleaños.

9:00. Me levanto. Meo -en el baño-. Me pongo la música de Rocky -¡tarariiii, tararooooo!-, bien alta, mientras preparo el desayuno. Imprescindible toalla al cuello.

10:00. No hago nada.

11:00. No hago nada.

12:00. Como algo rico, como bombones.

13:00. Llegan las visitas a casa. Beso a los tios, primos, la abuela, el abuelo, en fin, hay familias más largas que otras, total de 10 a 20 minutos de besuqueos y felicitaciones.

14:00. Grito: ¡me muero de hambre!

15:00. Como. Me harto como un cochino, un chancho o un cerdo -cada quien come como lo que es- y aunque esté a punto de reventar me entro el postre así reviente.

16:00. Repito postre. Veo ese programa de mal gusto que nadie ve pero que hoy sí que veo y me doy cuenta de lo fácil que es decirlo y hacerlo. Tomar nota para otras cosas que no hago por el “qué dirán”.

17:00. A dormir a la cama.

18:oo. Duermo.

19:00. Duermo.

20:00. Me despiertan. Cuando no me oye nadie murmuro: ¡me cago en todo lo que se menea! Me ducho y mientras aprovecho para mear y ver el agua amarrila bajando por el desagüe. Voy a la cocina y pregunto si quedó postre y me como otro trozo, así me brote el colesterol por las orejas.

21:00. Me llaman para salir y digo que no. Dejo que me convenzan y al final digo que sí. Me pongo la ropa que tenía preparada. ¿A dónde vamos? Ah, a donde yo quiera, pues claro. Pues ahora se joden y vamos donde yo quiero.

22:00. Caras largas: donde yo quería no gusta a nadie, pero que se jodan. Me gusta jugar a bolos. Y voy ganando.

23:00. Vamos a tomar algo a una terraza. Se me olvidó traer la billetera. Que no pasa nada, que no me preocupe. Bebida gratis, y encima gané a bolos. Esto sí que es un cumpleaños.

24:00. Primeras consecuencias de cuatro copas de ron y pepsi en mi cuerpo ingeridas en una hora: quiero tocar el culo a mis amigas. Les digo: vengan a sacarse una foto conmigo.  Y ahí van mis manos, abiertas como un racimo de dedos, rozando sus culos. Esto sí que es un cumpleaños. Y entre broma y broma y risas voy magreando. Oh, sí, esto sí que es un cumpleaños.

01.00. Entramos a la zona de baile de la terraza. Ya hay ambiente. Nos vamos a la esquina. Pedimos más bebida. Veo a una chica de rojo -parece una pin-up- mirando hacia nuestro grupo. Le mando un beso y me quita la mirada. Qué borde.

02.00. La terraza llena; suena Mark Anthony. Bailo con mis amigas y una me dice que ya me estoy pasando. Le digo que siempre he estado enamorada de ella pero me mira extrañada; se para dos segundos y me dice: “Sí, claro, y si mi abuela tuviera ruedas sería una bicicleta”. No coló. Le pido perdón. Me dice: “si yo te perdono, pero si hubiera menos gente…” No entiendo a las mujeres.

03.00. Hacemos el trenecito en la terraza. Se une mucha gente. Delante tengo una con pinta de alemana -tiene una mata de pelo en la axilas- y me rozo cuando el trenecito se para y echamos el culo para atrás -menos yo-. Qué gustito.

04.00. No sé que he hecho de las 3:00 hasta ahora, pero me lo estoy pasando muy bien. Me acerqué a la Pin-Up pero no me hace caso. Me dijo el nombre y no me acuerdo, y de repente la empecé a llamar “piba” por si le parecía gracioso pero tuvo el efecto contrario. Creo que hubo un largo silencio porque ella me dijo: “Te vas a ir o nos vamos nosotras”. Y le respondí ipso facto: “Me lo dices o me lo cuentas”, y se fueron. En realidad no lo dije por molestarlas, sino por imitar la lógica opcional de su frase.

05.00. Me acerco a una chica que está con dos chicos hablando, los interrumpo y le digo: “¿sabes que Ricky Martin es gay?”. Me responde con una sonrisa: “sí, lo dijeron en la tele”. Le digo: “y por qué no les dices ya la verdad”. “Qué verdad”. “Que vas a bailarte esta conmigo y ahora vuelves”, y la cojo de la mano. Se suelta y me dice: “lo siento, no me gusta bailar”, y sigue hablando con los dos tios. Pues en las pelis funciona.

06.00. Mis amigos me llevan, en un estado que definiría como “me encuentro un poco perjudicado por la bebida y la emoción”, a comer churros. “Pues no me he ligado a ninguna tia”, les dije. “Nos consta”, me responden. “Menuda mierda de cumpleaños”, digo.

07.40. Llego a casa en taxi. Me tumbo en la cama con la ropa y justo antes de que mi encefalograma muestre una línea continua de inactividad cerebral, mi mente reanaliza todo el día y concluye: “¡qué cumpleaños más de puta madre!”. Y aquí se hizo la oscuridad.

:grin:

[Nota!  ¡Este artículo es de broma! Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.  Los hechos y personajes de esta historia son ficticios. Lo de Ricky Martin: ¿hacía falta que lo confesara en unas memorias?]

Imagen: Mangashentai.com.

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