La che controla el Universo

Los estudios gnoseológicos y de patrística actuales han desentrañado una casuística que se adviene de forma natural a cientos de teorías fenomenológicas y postradistas; véase sin más la línea que va de Jenófanes de Colón y confirmada en las teorías de autores de reconocido prestigio, H. Diels y W. Kranz, en Die Fragmente der Vorsokratiker.

En estos textos se condensa la fusión de segmentos gramaticales -funtivos o bien monemas- que tuvieron una relación directa con la alquimia y las artes oscuras. Para J.K.K. Hjemslev, en su tratado de semantología germánica, el fonema africado español, representado por la grafía “ch”, mantiene relaciones aparentemente comunes a otros sustratos lingüísticos: esto es, gramatical, funcional y sintácticamente.

Sin embargo, y he aquí la dicotomía hegeliana próspera que mantiene aún en vilo a los gramáticos afrentados a la gnoseología y la patrística actuales: la letra o grafía “ch” conecta con las formas naturales del universo, y tal como E. Coserius Monteanu recogió en su Morfología histórica románica, trasciende los conceptos fenomenológicos hasta enlazar con razones no cuantificables por las humanidades.

Los tratadistas H. Diels y W. Kranz, anteriormente citados, analizaron la importancia de esta grafía y su pervivencia en los hablantes, y dentro de la evolución de la lengua en todos los idiomas conocidos -que suman más de 1.034- aparece en todos los sistemas lingüísticos que la conforman; y no contento con esta afirmación, concluyen categóricos que no sólo existe indudablemente el sonido o fonema “ch” = [dj], sino que la traducción de cada lengua, por exótica y salvaje que pudiera parecernos -del oscuro Amazonas a los aldeanos de Siberia-, concluye siempre en el mismo significado. Con lo que concluyen en llamarla la letra o, más exactamente, sonido, más asexual, justo y democrático del abecedario universal.

¿Qué fueras ocultas?, se preguntaron los autores del estudio, ¿qué fuerzas incontrolables y poderosas han conseguido que la misma palabra, de forma espontánea y traducida a otros tantos idiomas, mantenga el mismo significado en todas ellas? Y, lo que es más importante: ¿por qué engloban, de forma taxativa, un paradigma básico para conseguir la felicidad eterna en el tiempo que nuestra biología o el azar nos permita vivir?

He aquí las palabras básicas que recogieron en sus estudios de campo; baste concluir con que la suma de sus viajes da la misma distancia que haber dado la vuelta al mundo dos docenas de veces.

Listado de las diez palabras con la letra “ch” fundamentales para una vida plena y feliz.

  1. Chola: zapato.
  2. Chocho: altramuz.
  3. Chotacabras: ave mística.
  4. Chuflo: coletero.
  5. Alcachofa: instrumento para ducharse.
  6. Chewbacca: amigo.
  7. Chema: amigo de Espinete en Barrio Sésamo/Calle Sésamo/Sésamo Street; el pan, alimento básico a base de trigo).
  8. Chancho: cerdo.
  9. Chequera: símbolo del poder económico.
  10. Chaqueta: cambio de ideología.

Úsense con precaución. El uso reiterado de estas palabras pueden producir una sensación de felicidad intensa. En caso de duda consúltese las obras mencionadas.

Imagen: epony.zonalibre.org.

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10 Comentarios

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    • @Ángel: Vale, apunto tres más: Chamo, chulear y Ché. Me gusta sobre todo la de Ché, por toda la filosofía que implica la misma, merchandising incluido. :grin:

  • Jajajajaja, creo, amigo mío, que te has olvidado de la PALABRA por antonomasia. La que trae la felicidad a la lengua y labios de los pronunciantes, y la rabia contenida de aquellos que, en vez de decir “Ch” dicen “y”…

    CHACHO!!!

    • @Kiram: ¡Chacho, qué pasó, compadre! Jajaja, qué buena. Pues otra p’al saco. Técnicamente, en vez de pronunciar la fricativa ch -/c/ es su representación fonética-, pronuncian la y porque se acercan a su lugar de articulación y se confunden -la ch es palatal, es decir, se usa el paladar para producir ese sonido de fricción -de ahí lo de fricativa- y con la y pasa que suele ser aproximante, es decir, los órganos se acercan mucho en el paladar pero no se tocan, y de ahí la confusión entre ch y y, es decir: es un error más común de lo que se dice, pero por no ser pedante estas cosas no se explican así. Bueno, me he dicho: por una vez que se diga tampoco pasa nada, y lo he comentado en plan very basic. ¡Besote! :grin:

  • Cuando leí el título de tu post pensé que te referías a la “Ché” Susana Gimenez, jejeje. Pero me ha resultado más grato leer sobre el uso de la Ch y la felicidad en la vida. Agregaría dos palabras más a tu lista: 1. los clásicos Cheetos; y Cheluja, mi segundo apellido, de origen libanés :wink: .

    Un beso, querido Julio

  • jajajajajajaja

    ¡Concho!

    Se te ha olvidado esta expresión andaluza que se usa , si quiera en Huelva, para evitar una palabra malsonante muy parecida.

    La usé mucho estudiando Magisterio en Huelva.
    ¿He conseguido la iluminación?

    ¿De donde salen estos alquimistas modernos?
    Me estoy asustando con tanto “clarividente” o Mesías.
    Pienso, en el fondo, que la libertad que vivimos, si quiera mental, en estos tiempos la estamos rellenando, a marchas forzadas, con fantasías que no permiten las religiones normalizadas o estándares.

    Lo bueno de todo esto es que se trata de una línea creativa impresionante. Pero crean fantasías.

    ¡Fantasías!

    Y esta palabra no contiene el fonema /ch/ por ningún lugar.
    Saludos.

    Posdata:
    Hay otro fonema sin significado, que yo sepa, usado en meditación que es útil musicalmente hablando:

    ‘Jummmmmmm!

    Si quiera relaja.

    • @Alberto: ¡Concho! P’al saco. Ya tenemos unas seis o siete nuevas. ¿Has conseguido la iluminación? Yo creo que sí. Jummm, le falta una ch, pero relaja, vaya si relaja: tómese un jummm tres veces al día antes de las comidas. :grin:

  • Juas, pues mira, no sabía que era por eso!!!

    Yo era para meterme con los peninsulares, que siempre se ponen a decir “muyayo” y esas cosas xD
    Pero oye, gracias por explicarlo, un@ nunca se acuesta sin saber nada nuevo.

    Saludines!

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