El animal enfermizo: Camps y Merkel

que algo faltaba, que un vacío inmenso rodeaba al hombre, —éste no sabía justificarse, explicarse, afirmarse a sí mismo, sufría del problema de su sentido. Sufría también por otras causas, en lo principal era un animal enfermizo: pero su problema no era el sufrimiento mismo, sino el que faltase la respuesta al grito de la pregunta: «¿para qué sufrir?»

[Friedrich Nietzsche, La genealogía de la moral, Madrid, Alianza Editorial, 1972, trad. Andrés Sánchez Pascual.]

Camps.

A Camps le dieron un últimatum, aseguran los Walter Matthau de la información más secreta, y como animal enfermizo decidió dejar de sufrir. Avisa El País de que su dimisión agrava la situación política en la comunidad valenciana. Niego la mayor: despeja un panorama turbio -sería el primer presidente autonómico que podría ser culpable de un delito durante la breve historia de nuestra democracia y porque además es un signo de su inequívoca tendencia al narcicismo, un mal desaconsejable en un administrador- y todas las comunidades pasan por un momento muy grave: léase, por ejemplo, Extremadura, y léase todas aquellas que no han salido en los medios pero que, como diría mi abuelo, están más para allá que para acá (entre ellas, Canarias).

Es difícil encontrar palabras en los medios en su defensa; salvo en su entorno, y honradas excepciones, todos sentencian al moribundo. Nos queda por señalar un último dato, por aquello que decía Kant sobre el imperativo categórico, que en este caso es la transparencia en los cargos públicos y el ejercicio responsable de su administración: Camps habrá mentido al Parlamento, a los valencianos y al juez. El juicio público ya lo ha perdido:

Interceptadas [las grabaciones] por la policía bajo mandato judicial, en una de ellas Camps llamaba “amiguito del alma” a El Bigotes y, aparte de confesarle que le quería “un huevo”, le emplazaba a verse ambos “para hablar de los nuestro, que es”, definía Camps, “muy bonito”.

Fuente: Elpais.com.

A los animales enfermizos hay que ajusticiarlos para dar ejemplo.

Merkel.

Decían las filtraciones de Wikileaks, si la memoria no me falla, que los EE.UU. describían a Merkel como una persona interesada, más que en el bien global, en el de Alemania. Si esto fuera así, sus pasos dubitativos a la hora de solucionar el problema de Grecia -y el de Europa-  con un segundo rescate la dejan en evidencia.

El repunte, tras el anuncio, de las principales bolsas que operaban ha sido importante. ¿Acaso alguien dudaba que en esta economía global, con Obama jugándose los garbanzos con los republicanos para no entrar en suspensión de pagos, que Europa recuperara su empuje con este resacte no era fundamental? No se precisa una carrera en ciencias econónimcas para aplicar el sentido común.

Ahora bien: hay líderes y líderes. Con una Alemania tan fuerte en medio de una Europa tan débil se hace precisa la guía de un dirigente con altura de miras; con visión de lo que se llamó “la Comunidad Europea”, que sopese los esfuerzos de los Khol, Miterrand, González y compañía. Esto ocurre con los políticos acomodados, ya instaurados en una UE que parece que surgió de la nada.

Desde luego, la importancia de Merkel en Europa viene dada más por el peso del país que representa que por una mínima semejanza con Margaret Thatcher (en la fama de su carácter; en su ideología política no me gusta demasiado), visto lo visto: disfrutaría en esa fantasía viendo a la “Dama de hierro” dándole dos o tres buenas collejas verbales a la alemana con esa característica flema inglesa que parece que no está lloviendo pero caen gotas: “Ángela, ¿hablas en serio cuando dices que no crees que deberíamos haber solucionado lo del rescate de Grecia ayer? Querida, eres absolutamente deliciosa”. Aunque teniendo en cuenta que Margaret no creía demasiado en la UE, este comentario sería de lo maś factible y nada irónico.

Hizo series de discursos a los Lores criticando el Tratado de Maastricht, describiéndolo como «un tratado lejano» y en junio de 1993 les espetó: «Yo nunca podría haber firmado este Tratado».

Fuente: Wikipedia.

Zapatero, para que no digan que nunca pintamos nada y sabedor de que no es que no vaya a salir en una esquina de la próxima foto de presidentes europeos sino que, con toda probabilidad, le pedirán por favor que la foto la saque él, dijo en público que la culpa era toda todita de Alemania. Es decir, de Merkel. Su prensa -y Kohl- la señalan.

Igual que se le concedía a los del garrote vil la noche antes, a Zapatero se le concedió esta última voluntad: segundo rescate a Grecia con rebaja de los intereses. Merkel imagino que se preguntaría, poco antes de llegar al acuerdo y aturdida por una epifanía milagrosa, lo mismo que Camps minutos antes de anunciar su dimisión: ¿para qué sufrir?

Imagen: god-will-bliksem-you.com.

¡Ay, Don Vito!: con él se hubieran acabado todas estos pueriles dilemas… :grin:

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5 Comentarios

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  • Me encanta esta escena XD y Sonny detrás riéndose. Brando está magnífico y Coppola también. Mi padre tiene una teoría que llamo la de Pacino-Corleone. Dice que ha observado a varios dirigentes de derechas y empresarios con gomina de edad media de este país, como en su momento lo fue Mario Conde, y directivos de empresas grandes -como en la que trabajó y no digo la empresa-, y cree que tienen obsesión con Michael Corleone en el Padrino II, ese paso al lado oscuro, esa mirada concentrada que parece mirar más allá de tus ojos, como escudriñando para quitarte el alma, esa pose como de superioridad, ese pelo retirado de la cara como sugiriendo una pureza que no existe, la pulcritud en todo el físico, las uñas con manicura, ni una arruga en los trtajes, toda la ropa elegida y combinada al detalle…me dice que además hablan como pausadamente como él , se mueven como él, los ademanes son como los de él. Eso en primer lugar es porque Pacino (del que estoy enamorada y no de sus burdos imitadores), supo representar a Michael de manera sublime creando un personaje distinto, Puzzo creó el refinamiento del mafioso con Michael (el universitario culto) y Pacino lo convirtió en sublime…Ahora cuando encuentro en alguno de ellos algún gesto, algún ademán, un pequeño recuerdo a Michael, sin querer desconfío. Sí, es una teoría un poco de cuerda floja que no aconsejo a nadie como válida pero yo no lo puedo evitar y miro con desconfianza al personaje en cuestion. Un besotón

    • Me he quedado de piedra :o

      No jodas que esta gente funciona así. Qué patético. Ves a alguien así y te da la risa, es como ponerse el disfraz. Bueno, yo no conozco gente así que me venga a la memoria de la tele o el famoseo, pero si veo un personajillo público de esos del mundo de la pasta me fijaré.

      En cuanto al fragmento: es la bomba, pero si pillas el vídeo de los 6 minutos iniciales donde Brando -Coppola y Puzo- dan una lección maestra, vamos, se te cae la baba cuando ves cómo Brando hace las pausas, mira de reojo, cómo encauza la conversación acusando al otro de faltarle el respeto. Este sí que sabía negociar, jaja. La propuesta fue la cabeza de caballo en la cama, no, jaja, irrechazable.

      Yo vi la trilogía tarde y entonces me enamoré -como no podía ser de otra forma. Pacino, entre basurilla que hace ahora, tiene cosas rescatables y de genio: El mercader de Venecia es una obra de arte actoral, para mi gusto.

      Un besotón tón tón. :grin:

  • A ver lo de Pacino-Corleone es una teoría :D Sí, de hecho en mi primer comentario te hablaba de eso, de esa apertura lentísima del plano desde un primerísimo plano de Brando hasta que se le ve en sillón(trono) con Buonnasera delante(acojonao), pero decidí borrarlo porque creí que iba a resultar un pelín friki :p pero ya veo que no era así. Pacino es…para mí…no lo sé, especial. Sus trabajos de juventud fueron magníficos pero ahora alguien, creo, que no le asesora bien o quizá sea que hace pelis para ganar pasta y hacer sus obras de teatro o movidas tipo “Looking for Richard”, no lo sé…pero no es lo que era

  • ¿Para qué sufrir? Eso digo yo también, con lo tranquilo que se vive teniendo un dogma que te da la tranquilidad de resolver todas tus dudas, todas las preguntas, y que da cuenta hasta del por qué de tu sufrimiento. Todo atado y bien atado. No tiene nada que ver con el tema de tu texto, pero es lo que me ha venido a la cabeza al leerte. Y he pensado “en qué mala hora y por qué puñetas creció en mi interior ese come-come, que le da mil vueltas a todo”. Si continuara yendo a misa los domingos, como cuando era niña, no tendría estos problemas. Vamos, que si no fuera una contradicción gritaría ¡que viva el nihilismo!
    Hace unos días Juan Cretino (Cotino), el fundamentalista católico que preside el parlamento de les Corts Valencianes con un crucifijo, y que como nuestra alcaldesa reniega de su condición sexual, comparaba el proceso de Camps con el de Galileo… en fin… E pur si muove, sí, pero camino del banquillo. Y yo cada día tengo más ganas de exiliarme.

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