Conciencia de clase

Hace cinco años, si tenías una nómina -y no eras funcionario- los bancos te daban el 100% de la hipoteca.

Ahora, si eres funcionario -y ganas unos 1.800€ al mes-  y tienes, por ejemplo, menos de 50.000€ ahorrados, los bancos te dan el 80% del precio de tasación o el 80% de la compraventa, lo que sea menor. Los 50.000€ son indispensables. Más allá de este dato influye otro: no quieren dar hipotecas. Y para eso la gran mayoría ofrece  a sus clientes un tipo de interés tan alto: para que no la pidan.

Por ejemplo: si la casa vale 150.000€ (25.000.000 de las antiguas pesetas), el 80% son 120.000€. Tienes que tener 30.000€ ahorrados y, además, el 10% del valor de la casa, que son los gastos extras -escritura, gestoría, notaría, etc-; y todo esto con unos intereses de vértigo. Sumando, en total, quiere decir que con menos de 45.000€ no te da ningún banco una casa de 25.000.000 de pesetas, cosa que antes, sin ahorros -sin entrada- y sin grandes nóminas te daban; es más, había gente que tenía un contrato laboral y sin ahorros -es decir, no eran funcionarios y no podían avalar un pago a 35 años, por ejemplo- y se lo daban.

Es decir, comprar una vivienda para un ciudadano medio con un sueldo mileurista es imposible; para una pareja que trabajen los dos pero que no sean funcionarios, una quimera; si solo es funcionario uno de los dos, tampoco -porque ¿quién tiene ahorrados 50.000€ aproximadamente, unos 8-9 millones de las antiguas pesetas, debajo del colchón?-.

Por lo tanto, solo las capas muy altas de la sociedad, con una gran solvencia -es decir, cash en cantidades ingentes-, pueden aspirar a una vivienda, una oportunidad reservada en la actualidad a profesiones de élite o empresariado solvente.

Sin contar que estos precios implican zonas de la urbe donde quizás a estos padres o parejas no les apetece criar un hijo porque casas de menos de 150.000€ las encuentras, sí… pero en barrios conflictivos.

Es decir: por una parte, los bancos hicieron su agosto durante todos estos años, cobrando un dinero que les iba muy bien; por otra, por culpa de esa política empresarial cortoplacista, las clases medias hoy en día, afectadas por la crisis, no pueden comprar vivienda. Los bancos, además, están necesitados de recapitalizarse, es decir: tratan de desprenderse de sus inmuebles, que nadie puede comprar, y obtener cash.

Esto implica que solo a las economías muy solventes se les puedan conceder préstamos para vivienda. Muy solventes, traducido a finales de  2011, significa privilegiados.

Privilegiados.

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4 Comentarios

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  • Si los bancos necesitan “rescates” para que vuelvan a dar hipotecas, que se lo den… con una condición que cuando volvamos a la época de vacas gordas, si volvemos, que repartan beneficios con los españolitos de a pie o que devuelvan el rescate a un tipo de interés normal… no de usura como ellos hacen.

    • Sin comentarios. Que un funcionario griego se queje puede tener un pase, según cuáles, que por lo visto los que llevan el metro o el transporte, no sé cuáles, ganan como 60.000 euros anuales, bueno, o una barbaridad, el chófer de las guagas de Las Palmas se estará tirando de los pelos al conocer la noticia. Pero los funcionarios que no se quejen mucho porque en el país de los ciegos, el tuerto es el rey, y con 5m de parados, ya me dirás. No te me enfades y si te enfadas, horchata. :grin:

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