7:14 a.m.
Me despierto y miro el despertador. Si he dormido solo, me estiro -sin deshacerme de la sábana- y cojo el portátil. El cuarto está oscuro. Me se revienta la próstata. No importa: enciendo el portátil -en modo suspendido-, me siento en la posición del loto pero sin cruzar las piernas y apoyado en la [...]







El pasado me persigue 6










