Edipo Rey

El gran sueño del paraíso

El gran sueño del paraíso es una colección de relatos del escritor multifacético Sam Shepard. Y uso este adjetivo porque, sin querer comparar épocas y personalidades, es lo más parecido a Boris Vian en cuanto su variedad de facetas artísticas: a que es un humanista imbuido en este postmodernismo. Shepard lo mismo escribe poesía y gana premios importantes, como actúa, es dramaturgo, etc. Vian es otra cosa, es la Patafísica, cierto, pero también es El arrancacorazones y Escupiré sobre vuestra tumba (esta es de esas novelas que tienes que leer antes de morir, sí o sí: la habré releído tres o cuatro veces) o sus relatos (tengo una colección de los mismos en mi biblioteca y juro que querría haberlos escrito yo, pero si te dieran un euro por cada vez que he dicho esto podrías comprarte esa Harley Davidson que tanto te gusta).

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14 sencillas razones para leer a los clásicos

calvinoItalo Calvino, en Por qué leer a los clásicos, nos propone una serie de definiciones para estos, a la vez que razona el por qué de cada una. Voy a aportar mi experiencia personal en aquellas definiciones que así me lo permitan, para encontrar mi camino en este test de relectura de los clásicos.

De la lectura de Calvino se desprende pasión y amor por la literatura, cierto, pero también es una mano que abre un cofre lleno de tesoros sólo ponderables para aquellos que se atrevan a dar el paso. Recomiendo leer la última definición con paciencia -pero no por eso te adelantes-. :grin:

I. Los clásicos son esos libros de los cuales se suele oír decir: «Estoy releyendo…» y nunca «Estoy leyendo …».

Para la primera definición, tengo que decir que no hay una primera vez para una lectura de clásicos. La primera vez puede ser la edad madura: pienso ampliar mi corpus de clásicos con el tiempo. Yo he releído últimamente, que recuerde: Sófocles, con sus tragedias: Edipo Rey, Electra, Antígona; El príncipe, de Maquiavelo, que además es un libro muy pequeñito para su densidad; me estuve leyendo un par de cuentos del Decamerón de Bocaccio, y la última reflexión en el blog sobre la verdad fue a raíz de la relectura hace pocos días del Tartufo o el impostor de Moliére. Cuando tienes estos libros en tu casa es todo más fácil. Ahora seguiremos leyendo a ver si esto tiene algún provecho para Calvino.

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Los cuentos según Propp

La teoría narrativa del estructuralismo se desarrolla a partir de ciertas analogías lingüísticas. La sintaxis constituye el modelo básico de las reglas narrativas. Desarrollando esta analogía entre narración y estructura de la frase, Vladimir Propp elaboró su teoría de los cuentos folklóricos rusos. El planteamiento de Propp puede entenderse si comparamos el “sujeto” de una frase con los personajes típicos (héroe, villano, etc.) y el “predicado” con  los acontecimientos típicos de tales narraciones.

Aunque existan profusión de detalles, todo los cuentos están construídos sobre el mismo conjunto de treinta y una “funciones”. Una función es una unidad básica del lenguaje narrativo y hace referencia a las acciones significantes que forman la narración. Siguen una secuencia lógica y, aunque ningún cuento las incluye todas, en todos los cuentos las funciones conservan su orden. El último grupo de funciones es el siguiente:

25. El héroe debe enfrentarse a una empresa difícil.

26. La empresa se lleva a cabo.

27. El héroe es reconocido.

28. El villano o el falso héroe quedan en evidencia.

29. El falso héroe recibe una nueva apariencia.

30. El villano es castigado.

31. El héroe se casa y sube al trono.


No es difícil darse cuenta que estas funciones no sólo se presentan en los cuentos folklóricos rusos y no rusos, sino también  en comedias, mitos, epopeyas, libros de caballería y narraciones en general.

Sin embargo, las funciones de Propp tienen cierta simplicidad arquetípica, que hace necesaria cierta elaboración para aplicarlas a textos más complejos.  Por ejemplo, en Edipo Rey, Edipo es al mismo tiempo el falso héroe y el villano, queda en evidencia y se castiga a sí mismo.

Propp añadió siete “ámbitos de elección” o roles a las 31 funciones: villano, donante (proveedor), colaborador, princesa (persona buscada) y su padre, ejecutor, héroe (buscador o víctima) y falso héroe. Por ejemplo, Edipo es a la vez héroe, proveedor, falso héroe e, inclusive, villano.

*extraído de La teoría literaria contemporánea, Raman Selden, Ariel, Barcelona, 1987.

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Por qué Edipo Rey

edipoAristóteles consideraba Edipo Rey la tragedia perfecta. Y es en el Capítulo XIII de su Poética, sobre la base de que la función de la tragedia es la catarsis del temor y de la compasión, mediante la provocación de ambas emociones en el espectador, donde revisa las características del héroe trágico. Y Edipo las cumple todas.

El que no sobresale ni por su virtud ni por su justicia, pero que no cae en la desgracia por maldad o por perversidad, sino por una falta. Continuar leyendo…

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