¿Eres hombre? Te entrenaron para ser afeminado II
Espero que esto de la seducción sea una moda pasajera porque cada vez encuentro más amigos de amigos que han oído hablar del tema, les interesa o lo practican -al principio es como un programa de cotilleo que nadie reconoce ver: les suena de algo, algo han oído, no creen en eso, pero si enfocas el asunto con sutileza te dicen que han leído aquí o allá y te sorprendes cuando te nombran un autor-. Como he leído sé de lo que hablo. Es puro márketing basado en la necesidad. Autoayuda pero de la mala, como la de El Secreto y tantos otros gurús que se copian unos a otros cada dos años: el poder está dentro de ti, tú puedes, tu fuerza interior, visualiza el éxito, y toda esa basura. Ahora resulta que gracias a esta gente la humanidad no corre el riesgo de desaparecer porque la especie podrá seguir reproduciéndose. Hay que joderse.
¿Eres hombre? Te entrenaron para ser afeminado I
Nuestras madres nos dijeron dijo que teníamos que pedir todo educadamente. “¿Podría hacerte el amor esta noche, por favor?”. Tu mami tenía buenas intenciones, pero trata de olvidarte de cierta clase de consejos, porque ella se dejó lo más importante sin decir. Tu mami no te dijo: “trata a la dama como a una puta y trata a la puta como a una dama”. Tu mami se olvidó de mencionar: “¿a quien le importa lo que piensan ellas?”. Una mujer nunca te dijo que la persona más importante en la relación eres tú.
El butanero, el fontanero… y el taxista
De vuelta, un taxista me contaba, a pocas horas del amanecer, que uno de los beneficios de su estresante trabajo es que a menudo tenía sexo con pasajeras.
-¡Ah sí! Un hombre afortunado, entonces. ¿Y cómo funciona eso?
-El otro día entró una treintañera que tenia un cuerpazo y encima de cara era preciosa. Estaba hablando con uno por teléfono y esperé un poco a que acabara de hablar. Se ve que el tío no estaba convencido que le pregunto a dónde vamos y ella me dice a dónde tú quieras. Entonces yo me río, me giro en el asiento y le digo que en serio, que a dónde vamos, y ella me dice que a donde yo quiera y que le haga lo que quiera. Nada, pues tal y cual… Cuando la llevé a su casa me dijo que estaba separada y que pensaba follarse a todo los tios que se le pusieran por delante.



eBook

Últimos Comentarios