¿El amor en la red está infravalorado?
¿Ligar por Internet posee menos prestigio? Las redes sociales, ya sean creadas con el objetivo de facilitar el ligue -Meetic, Badoo, etc.- o como herramienta para compartir contenidos y, “ya que pasábamos por aqui”, buscar pareja -Facebook, Twitter, etc.- son cada vez más usadas para estos fines. Sin embargo, al mismo tiempo que se han ido introduciendo en nuestras vidas -aunque considero más útil Twitter que Facebook, es cierto que Facebook está claramente orientado a las relaciones sociales-, no parece que haya desaparecido de la sociedad ese estigma que dice que: conocer a alguien por Internet es cutre, de segunda división, para gente desesperada o carente de habilidades sociales, y que se refugia por tanto detrás de un teclado. Es curioso cómo se recalca el adjetivo, sociales, y sin embargo este mismo rasgo las desvirtúa. ¿Hay algo más social que ligar?
En mi círculo de amistades, si alguien reconociera abiertamente que su pareja la conoció a través de la red, aparecerían comentarios sarcásticos en cuestión de segundos. En el fondo, considero que es una falta de adaptación a la realidad: Internet es una parte fundamental, lamentablemente, de nuestras vidas -y dejo para otro día el lamentablemente-; o, tal vez, el quedarse anclado en unos parámetros de actuación sociales. Conocer a una chica por Facebook debería ser tan cutre o antisofisticado que hacerlo a las cuatro de la mañana y borrachos como cubas. Si una cosa no lo es, la otra tampoco; y si lo son, lo son ambas. Otro debate sería si se puede conocer a alguien a través de las redes sociales, da igual cual.
Mi opinión es que no es difícil crearse un personaje detrás de un teclado; se tiene más tiempo para responder, meditar con cuidado lo que se quiere decir, y por otro lado se tiene más tiempo para, precisamente, ir conociendo poco a poco a nuestro objetivo. Otra cosa bien diferente es, si me preguntaran lo ideal: yo diría que el intervalo durante el cual se teclea de forma compulsiva debería ser corto, porque no hay nada comparable a estar frente a quien se desea conocer. Es decir: el práctico punto medio de las cosas. Las charlas demasiado largas terminan por agotar a cualquiera. A título personal, tengo una norma que puedo incumplir mañana mismo, ¡ojo!: tengo siempre el chat de Facebook desconectado. Cosas de no tener tanto tiempo, aunque ya digo que a partir de cualquier día cambio de idea.



eBook

Últimos Comentarios