Jul 08 2010

Capítulo XXX. Juicio. El fusilamiento.

Categoría: GeneralJulio @ 19:05

La vez que condujimos a ocho presos a juicio fue por el siguiente crimen: uno de ellos, el jefe, tenía una camioneta y había ido por la noche a casa del cura acompañado de los otros siete. Lo metieron en la camioneta.

Fueron conduciendo hasta las afueras del pueblo, y a unos dos kilómetros del mismo pararon. Le dieron una azada al cura y le mandaron cavar un hoyo.

Una vez hecho le dijeron que ya podía irse a  casa; tras unos pocos pasos, le dispararon por la espalda. A uno de los que estaban allí, un hombre ya anciano, le dijeron que lo enterrara.

Continuar leyendo “Capítulo XXX. Juicio. El fusilamiento.”

Capítulo XXX. Juicio. El fusilamiento.

Etiquetas: , , , ,


Jul 08 2010

Capítulo XXIX. La ronda de los presos.

Categoría: GeneralJulio @ 17:33

Una o dos veces por semana se iba en busca de leña, a dos o tres kilómetros de nuestra posición, dirección al monte. Íbamos un cabo y dos soldados (aunque yo no lo era, hacía de cabo).

Nos acompañaban tres presos, que nos eran asignados por buen comportamiento. Se alegraban cuando yo iba porque se ponían de acuerdo con anterioridad con sus respectivas esposas para que estuvieran ocultas por aquellos parajes.

Yo lo sabía porque, aparte de que era difícil ocultar algo demasiado tiempo en aquellos momentos, los veía. Ellos tenían el deseo de que los dejara un rato a solas, ocultos tras un árbol o al amparo de unas piedras. Yo hacía el visto bueno y les concedía el deseo; sin embargo, otros compañeros no los dejaban por temor a una fuga y era una gran responsabilidad.

Continuar leyendo “Capítulo XXIX. La ronda de los presos.”

Capítulo XXIX. La ronda de los presos.

Etiquetas: , , ,


May 10 2010

Punto y seguido

Categoría: Recetas para el hombre modernoJulio @ 21:30

Durante unas semanas va a estar la bitácora sin actualizarse. La razón: falta de tiempo, que es esto que transcurre sin control ni medida, y que es una creación del hombre, por cierto, así que no sé cómo me puede faltar algo que no puedo controlar y que es intangible, pero bueno. En todo caso, el reloj es un tragón.

Así que me parece justo avisar de que la bitácora sigue adelante y que van a seguir apareciendo capítulos, que ya tengo preparados para publicar, pero que será para cuando esté con menos tareas pendientes por segundo.

Muchas gracias por la paciencia y un abrazo de parte de mi abuelo y otro mío. Y aquí va una anécdota que me contó el fin de semana pasado de regalo:

-¿Te acuerdas de cuando te invité a tu cumple el año pasado? Al Carlos III, y yo me tomé un café suizo.

-¿Sí? Bueno del brandy sí me acuerdo, pero de tu café no. Qué caras son las bebidas, coiñ, en la terraza esa de Las Ranas.

-Seis euros me costó.

Se sobresalta y da un respingo en el asiento.

-¿Cómo? ¡Seis euros!

-¿Qué fue, López? Es un sitio caro, te cobran de más y como hay quien lo paga… Como todo.

-El café que me tomo en el club son sesenta céntimos, setenta, más o menos. Como venía por la catedral me paro allí y me voy a tomar un cortado. Me siento, pim pim, me tomo el cafecito. Viene con la cuenta. ¡Un euro veinte! Le llamo al camarero. Mire, que me ha cobrado tanto. Y se me queda mirando y me dice: mire, es que aquí es el precio, como disculpándose. Así que en lo que saco el dinero le digo: ¿y ustedes abren mañana? Y me dice: sí, señor. Y le digo: no, para venir otra vez.

:grin:

Punto y seguido

Etiquetas: , ,


Abr 13 2010

Intermezzo 5. Plátanos y militares.

Categoría: Recetas para el hombre modernoJulio @ 10:34

Era la época en que había acabado la guerra, y mi abuelo se encontraba destinado a un cuartel en Gran Canaria -me adelanto un poco a los siguientes capítulos pero considero que vale la pena-. A los soldados, en aquella época, se les repartía plátanos en las comidas. El ejército pagaba a un almacén y mi abuelo era uno de los encargados de ir a buscarlos.

Por ejemplo, pongamos que pedíamos ocho cajas de plátanos para los que estábamos en aquel cuartel. Le  decía: déjame cuatro cajas de plátanos buenos y dame las otras de plátanos pequeños. ¿Por qué? Bueno. Ese día tocaba el rancho y los soldados se ponían en fila con su plato para darles el rancho, y luego un soldado se encargaba de ir dándole a cada uno un plátano.

Al principio, claro, se daba un plátano a cada uno, pero según iban pasando se consumían las cajas de plátanos grandes y empezaban la de los pequeños, de tal forma que al final del día sobraban cajas. Esas cajas iban de vuelta al almacén. Al final de mes, pongamos que quedaban 30 cajas sin repartir. Pero estaban “pagas” -pagadas- por el ejército. Así que hablaba con el del almacén y cada uno se quedaba con quince para venderlas luego. Amigo, qué hambre se pasaba.

Continuar leyendo “Intermezzo 5. Plátanos y militares.”

Intermezzo 5. Plátanos y militares.

Etiquetas: , , , ,


Mar 29 2010

Capítulo XXVIII. Mujeres, fusilamientos y presos.

Categoría: GeneralJulio @ 21:00

El Escorial estaba considerado entonces como una de las siete maravillas del mundo. Lo visité muchas veces, y me gustaba agregarme a los turistas para oír las explicaciones que daba el guía: está de más que yo diga algo, pues muchos serán los que lo hayan visitado o leído sobre él.

A unos cincuenta y dos kilómetros estaba lo que llamaban “La silla de Felipe II”, y decían que desde aquel sillón hecho en la roca vigilaba el rey la obra de El Escorial. Me senté en el asiento del centro, flanqueado por otros dos a su lado. Tenía grabadas las iniciales SM.

Continuar leyendo “Capítulo XXVIII. Mujeres, fusilamientos y presos.”

Capítulo XXVIII. Mujeres, fusilamientos y presos.

Etiquetas: ,


Mar 10 2010

Intermezzo 4. Una respuesta.

Categoría: Recetas para el hombre modernoJulio @ 16:35

Preguntó Aurelia la opinión sobre política y religión antes y ahora -entendiendo que mi abuelo, con noventa años, hablará de la época del franquismo frente a la democracia actual-. He aquí lo que me contó mientras arreglaba uno de los marcos de un ventanal, al que se la había aflojado un cristal que no había forma de volver a encajar. La conversación se interrumpía con otras cosas, pero fui tomando notas mientras le ayudaba con la tarea. Bueno: yo miraba y él hacía, porque cuando voy a tocar algo ya me está diciendo que como lo voy a hacer no es. Y para eso prefiero quedarme quieto, tocar poco y mirar mucho. :grin:

La diferencia es que antes se hacía lo que dictaba Franco. Antes hubo monarquía, hasta que se instauró la república el 14 de abril de 1931. Se marchó el rey, y presidió Alcalá Zamora.

El maestro quitó entonces el retrato del rey que teníamos en la pared, le quitó el marco, rompió el cristal y nos dijo arrojándolo al suelo:

-Poneos de pie y pisad encima de él.

Continuar leyendo “Intermezzo 4. Una respuesta.”

Intermezzo 4. Una respuesta.

Etiquetas: , , , , , , , ,


Mar 05 2010

Intermezzo 3. Una pregunta para mi abuelo.

Categoría: Recetas para el hombre modernoJulio @ 12:57

Esta semana voy a visitar a mi abuelo, y se me ha ocurrido que tal vez haya a quien le apetezca preguntarle a un nonagenario que vivió la guerra civil, el franquismo, la transición y la democracia, y que al acumular todas estas experiencias -muerte de hermanos, padres, tener una familia, aplicar remedios tradicionales, la vida en el campo, tener un negocio, etc.- le hacen, como a tantos abuelos, poseedor de un conocimiento de la vida muy valioso.

Así que había pensado que, tal vez, a alguien le apeteciera preguntarle alguna cosa. No hay tema del que no opine, y además sigue la política nacional y de Canarias con atención, pues todos los días lee el periódico y escucha la radio -y no se pierde el parte del telediario-, además de que es fan de los programas de debate como 59 Segundos.

Si te apetece preguntarle algo a mi abuelo, como por ejemplo: alguna anécdota de los capítulos publicados que no haya contado, cómo hace para cuidarse, cómo transplantar un árbol, cómo hacer un semillero, qué le parece cómo está la situación en España, qué diferencias encuentra entre estos tiempos y los suyos, qué le parece la juventud actual, o qué chiste se le ocurre contar, deja tu pregunta en los comentarios y yo se la traslado. La semana que viene traigo las respuestas.

Continuar leyendo “Intermezzo 3. Una pregunta para mi abuelo.”

Intermezzo 3. Una pregunta para mi abuelo.

Etiquetas: , ,


Mar 03 2010

Capítulo XXVII. No soy esclavo del alférez.

Categoría: GeneralJulio @ 17:16

Los tranvías circulaban por las calles de Madrid. Había una animación muy grande con motivo de la llegada del ejército liberador. En la Puerta del Sol bajamos al metro, que era una cosa desconocida para nosotros. Bajamos por unas escaleras, como si fuésemos a un subterráneo, continuamos por un pasillo y esperamos a que llegara el tren que iba para Vallecas, que era nuestro destino.

Iba tan rápido que en pocos minutos llegamos. Dentro del tren se iba muy cómodo; se para unos pocos minutos en cada estación y, una vez en marcha, uno nunca sabe por dónde va pues es un túnel. Por cierto, llegar y estar por Vallecas no nos costó nada, pues estábamos exentos de pagar nada los militares, lo que era una gran ventaja para poder ir a donde se nos antojara.

Continuando con lo relatado en este pueblo del Álamo (*ir al comentario final de mi abuelo al pie del artículo) y estando a finales de 1939, pasa el batallón para el pueblo de El Escorial, provincia de Madrid y a 51km. de distancia. Aquí lo pasé bastante bien. Según llegamos allí me llamó el alférez por si quería ser enlace del puesto de mando.

Continuar leyendo “Capítulo XXVII. No soy esclavo del alférez.”

Capítulo XXVII. No soy esclavo del alférez.

Etiquetas: , , , ,


Feb 28 2010

Capítulo XXVI. Turismo en Madrid.

Categoría: GeneralJulio @ 22:39

Estuvimos mucho tiempo en este pueblo, que distaba muy poco de Navalcarnero, también provincia de Madrid.

Era un pueblo muy grande, y como sólo eran siete kilómetros iba con frecuencia. En realidad no iba para hacer nada en concreto: tan sólo pasar el rato caminando, pues en el pueblo estábamos como en un completo destierro. Allí no había ninguna clase de diversión.

En el batallón daban permiso por 24 horas, pero como nosotros no teníamos mucho dinero no queríamos el permiso. Si hubiéramos ganado una peseta diaria, como al principio, estaríamos en la capital pasando unos días. Pero con dos reales (cincuenta céntimos), como solía decirse, no teníamos ni para fumar.

Continuar leyendo “Capítulo XXVI. Turismo en Madrid.”

Capítulo XXVI. Turismo en Madrid.

Etiquetas: , ,


Feb 16 2010

Capítulo XXV. Mi hermano: la maldición.

Categoría: GeneralJulio @ 17:13

El segundo año también le tocó a mi batallón cubrir la carrera. El tercer desfile lo hice en caballería. Fuimos los primeros en desfilar y como  yo pertenecía a la escuadra de gastadores nos quedamos, sobre el caballo, al pie de la tribuna. Vi al Caudillo enfrente mío, y a la misma altura.

Cuando Franco fue luego al teatro comenzó a llover y algunas personas nos traían mantas y cafés. Fue allí, en Madrid, donde recibí la noticia de un hermano que había llegado a mi casa después de dos años y pico que había ido a la guerra.

Era de la quinta del 36 y su campo de operaciones fue todo el norte, primero en las brigadas de Navarra y luego pasaron a las operaciones donde cayó prisionero de las hordas marxistas.

Continuar leyendo “Capítulo XXV. Mi hermano: la maldición.”

Capítulo XXV. Mi hermano: la maldición.

Etiquetas: , , ,