La noche era triste. Y con ella empiezan los contraataques del enemigo, que le resultaron infructuosos.
Permanecimos allí tapados con la manta; parecíamos mendigos. Podíamos ver, a pesar de la noche, el trasiego de del enemigo recogiendo a sus heridos y muertos. Veíamos el convoy con sus refuerzos. Mañana, decíamos, será su gran ataque. Durante toda [...]






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