|
Las mejores opiniones: Poesía Poesía española Poesía hispanoamericana Literatura
Búsqueda de productos: |
|
|||||
|
|
| Como en un sueño me he sentido hasta mi altura. De pie, ancho de hombros; abierto de piernas. Llevando mis dedos gruesos a bajar la cremallera de mi bragueta sin haber mingitorio cerca. Luego el vientecillo fresco de tu aliento soplando delicado en mi centro. Sin entender aún he sentido lo mojado y blando de tu boca, introducirse mi sensación como un objeto; cual se coge una fruta dulce de la rama para comerla a deshora. Ser la causa de tu hambre me ocasiona ser y ver sinécdoque de mí; cual lo saboreas y succionas, ajetreada y laboriosa, de espaldas al mundo que te conoce y al saludarte te sonríe; y en verdad...¡no sabe nada de ti! Te he visto jugar con él; trazando mórbidas rutas con tu lengua dulce y azarosa, hasta que adquiera maciza forma, hasta que amenazante te mire con chispa de capullo ahíto y te llenes la boca con él. Obnubilado te veo, no lo puedo creer; ¡ah mi miembro despertado! y aún más ávida en tus quehaceres ¡lo incitas a más crecer! Enloquecido y febril planta su sol tremebundo en tu blando cielo de mujer. Buscando ansia que lo contenga sindica tu boca mojada y fresca que resuelta lo atrapa, lo mordisquea; y pugna por arrancar sus dolores desde el cauce de su venidero río de hirviente, trepidante semen que pronto ha de correr. Luego, amor, he despertado y no era un sueño. Tu cabellera agitada galopaba con denuedo empuñando con ardor mi vástago de placer; ¡oh amor la dulzura de tu rostro...! ¡oh amor la finura de tus manos! trabajando con denuedo amado el mástil de mi querer. Y ver el vacío de tu hambre delectarlo todo entero, más adentro de tu beso y apretando en tu mejilla mi desenfreno fiero, gobiernas con firmeza a grupa mi satiriasis ¡oh desmesurado vicio! ¡molicie! ¡oh soy feliz siendo tu hombre que te hace mi feliz esclava del placer! ¡Oh amor mi sueño hecho en tu carne! ¡oh amor tu saliva hecha miel! ¡oh amor que cierro los ojos…! y mis primaveras te vierto lloviendo amor en tu amor, rebalsándote toda mi gloria en la apretada fuente de tu estío a pulso y con todas las fuerzas de mi ser! Oh amor son sabios tus labios, tu lengua, tu desesperada sed; encadenado ando a tu cuerpo en todos mis instantes, que ya a ninguna parte puedo volver los ojos sin encontrarte en cada lado mirándome apasionada, deseosa de lo que quiero y que con voz silente me llama voluptuosa y disimulada a su amada gruta de placer. ¡Oh amor traza mi destilar de hombre en tu boca, tus pezones; unta tus senos con hedonismo ante mi zafia sed por mujer! ¡oh déjame ver tus rotundas perfecciones! por las que vivo y las que muero y atesoro en los relojes este momento dulce, obsceno de llenarme con tus olores y saborearte toda al fin, sin restricciones. Oh ven aquí cariño, que hurgue ansiosa mi hosca mano tu arca llena de delicias; tu mata escondida que a mi pasión se embadurna tierna de sueños; deja que la lama toda con mis áridos desiertos; mi corazón y mi lengua andan muertos de sed de sólo una mujer. Frota tus vellos secretos tu monte, con firme vaivén; en el ansia asaz de mi boca frótate cual gata en celo en ondulante caricia y victoria que desde tiempos remotos has triunfado bien como una áspid. ¡Oh atrápame con tus brazos y piernas! ¡enrédame en la lujuria de tu aliento! ¡déjame que hunda en ti todo mi reino! ¡hasta el fondo de tu ser…! |
| Última actualización el Sábado 21 de Noviembre de 2009 06:41 |