Viento de norte que exhalas gélido aliento,
dime por qué me hielas, te escucho;
te oigo con el frío corazón en vilo,
viento del norte lejano y constante.
Siento que hielas la savia, también mi sangre;
congelas mis penas, mi humor, mi voz.
Háblame de ella, viento del norte,
tráeme su cálida voz y el sol de su alma
para darme calor en días de escarcha.
Viento del norte, silbante y cortante,
rompe el silencio y aleja mis penas;
viento del norte, cercano y distante.
2 de abril de 2011
Pau
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Última actualización en 02 Abril 2011



