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El lagarto está llorando, Canción tonta, Romance sonámbulo, Llanto por Ignacio Sánche Mejías

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FEDERICO GARCÍA LORCA

EL LAGARTO ESTÁ LLORANDO

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El Sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay, cómo lloran y lloran,
¡ay!, ¡ay!, cómo están llorando!



CANCIÓN TONTA

Mamá.
Yo quiero ser de plata.
Hijo,
tendrás mucho frío.
Mamá.
Yo quiero ser de agua.
Hijo, tendrás mucho frío.
Mamá.
Bórdame en tu almohada.
¡Eso sí!
¡Ahora mismo!




ROMANCE SONÁMBULO


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
-Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
-Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
-Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
-Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
-Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!. dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
-¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, pelo negro,
en esta verde baranda!
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en al puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.


LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍAS

I
LA COGIDA Y LA MUERTE

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!,
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando,
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde
A las cinco en punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!




García Lorca, Federico (Granada, España, 1898-1936). Pertenece a la "Generación del 27". El destino visto de forma trágica y el arraigo popular del que baña sus poemas lo han convertido en un escritor de fama mundial. Entre sus obras: Poema del Cante Jondo, Romancero Gitano, Poeta en Nueva York, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, La casa de Bernarda Alba...

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Comentarios (3)

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    MARTHA YANETH ZORRILLA SÁNCHEZ

    LAS LINDAS POESÍAS QUE NOS APRENDÍAMOS CUANDO ÉRAMOS NIÑAS DURANTE LOS AÑOS 70 DE LAS CARTILLAS CHARRY.

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    MARTHA YANETH ZORRILLA SANCHEZ

    ORACION QUE EN LA MAÑANA DECÍAMOS EN LA ESCUELA JULIA BECERRA DE TULUA VALLE DEL CAUCA COLOMBIA A FINALES DE LOS AÑOS 70. INOLVIDABLE Y HERMOSÍSIMA ÉPOCA:

    Esclarece la Aurora el bello cielo,
    otro día de vida Oh! Dios nos das,
    Gracias a Ti, Señor, Creador del Universo
    Oh! Padre Nuestro que en el cielo estás.

    Nuestras voces unimos al concierto
    que el universo eleva en Tu honor
    Desde la tierra al cielo, al mar profundo
    Oh Tierno Padre, magnífico hacedor.

    Conserva nuestras almas sin pecado
    a nuestros cuerpos da fuerza y salud,
    a nuestras mentes ilumina piadoso,
    con un rayo benéfico de luz.

    Por nuestra amada Patria te suplicamos,
    por la Iglesia elevamos oración,
    Por nuestros queridos padres y familias
    Porque dichosos nos hagas Señor.

    En Tu Santo Nombre comenzamos,
    otro día de vida que nos das,
    haz que lo acabemos santamente,
    Oh! Padre Nuestro que en el Cielo y en la Tierra estás.

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    MARTHA YANETH ZORRILLA SANCHEZ

    EL SABER NADIE LO DA,
    SÓLO NOSOTROS MISMOS LO DESARROLLAMOS.
    :confused:
    SI ERES APÁTICO AL CONOCIMIENTO
    NUNCA DESARROLLARÁS DESTREZAS.
    :X
    SI TE APEREZAS Y NO TE MUEVES A CONOCER
    EL CONOCIMIENTO SE ALEJARÁ DE TI.
    :shock:
    SI NO TIENES CONOCIMIENTO….
    ERES COMO UN PRODUCTO SIN VALOR AGREGADO.
    :woohoo:
    ¿SI TE ESFUERZAS EN CULTIVAR PARA COMER…
    POR QUÉ NO TE ESFUERZAS EN CULTIVAR EL CONOCER?
    :huh:
    ¡DESPIERTA!
    :side:
    Con Cariño: MARTHA YANETH ZORRILLA SÁNCHEZ :P

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